Karina Paéz, psicóloga de profesión con 25 años de experiencia, experta en transformación personal y potencialización del talento humano, invita a los lectores de Revista Violeta a hacer un alto en su vida mientras leen este artículo, para solamente pensar y explorar el interior. Los pensamientos marcan los resultados de la vida Los diálogos internos son los responsables de generar el inicio de las acciones a emprender. Esas acciones repetitivas nos llevan a los hábitos y los hábitos a los resultados. La cadena empieza en lo que piensas y en lo que creas en tu mente. Si la creencia está en que hay que sacrificarse para tener una buena vida, el resultado a obtener será algo complejo. Por eso es primordial cambiar este concepto al traer el sacrificio como “oficio sagrado”. Así, se transformará la creencia de dar lo mejor de cada uno momento a momento en lo que se haya elegido como oficio. Si se cree que el trabajo es duro, difícil, complicado, será de esta manera. A los que tienen este pensamiento, los llamaremos “víctimas”. Los “protagonistas”, por otro lado, son aquellos que viven con una actitud positiva, que se perciben como fuente de logros, conocen sus talentos y tienen objetivos, sueños y logros por cumplir. También te puede interesar: La salud de la mujer es responsabilidad de todos Con el simple y sencillo hecho de mejorar tus pensamientos y la manera en la que te percibes a ti mismo, no se soluciona todo. Los “protagonistas” también tienen momentos complicados y desafíos que enfrentar, pero la diferencia está en cómo lo afrontan. Llegó el momento de ponerse como prioridad y de creer en tu potencial y talentos. Eres capaz de cambiar el mundo e impactar en la sociedad, pero para eso es necesario creer en que puedes lograrlo. Así, pasarás de “víctima” al “protagonista” de tu vida.