La conferencia magistral de Henk Rogers conectó innovación, visión empresarial y acción climática desde una idea central: las grandes transformaciones ocurren cuando alguien toma decisiones a tiempo y las ejecuta con determinación. Su historia inició en la industria de los videojuegos, donde fundó Bullet-Proof Software y desarrolló The Black Onyx, uno de los primeros juegos de rol en Japón. Sin embargo, el punto de inflexión llegó cuando descubrió Tetris y viajó a la Unión Soviética para asegurar sus derechos, convencido de que ese juego podía llegar a todos los públicos y convertirse en un fenómeno global. Su lectura del mercado fue decisiva. Mientras Nintendo pensaba en Mario como el gran atractivo de Game Boy, Rogers entendió que Tetris tenía un alcance más amplio: no era solo para niños, sino para cualquier persona. Esa visión permitió que el juego acompañara el lanzamiento de la consola portátil y marcara un antes y un después en la industria del gaming. El caso mostró cómo una decisión estratégica, tomada con claridad, audacia y sentido de oportunidad, puede transformar mercados enteros. Años después, su vida dio un giro profundo. Tras vender su empresa de juegos móviles y enfrentar un problema de salud, Rogers replanteó sus prioridades y decidió enfocar su energía en una misión mayor: reducir la dependencia de los combustibles fósiles. En 2007 fundó Blue Planet Foundation, desde donde comenzó a impulsar acciones concretas para acelerar la transición energética y demostrar que el cambio climático también requiere liderazgo, gestión y capacidad de ejecución. También te puede interesar: Logros y aprendizajes de la ruta de descarbonización en Costa Rica Uno de sus principales logros fue promover una ley para que Hawái alcance el 100% de energía renovable. Para Rogers, la acción climática no debe depender únicamente de grandes acuerdos globales, sino de decisiones locales con metas claras, plazos definidos y seguimiento constante. Su postura fue contundente: “No tengo esperanza, tengo determinación”, una frase que resume su forma de entender el liderazgo frente a la crisis climática y la necesidad de pasar del discurso a los resultados. También planteó que los problemas ambientales no pueden enfrentarse de manera fragmentada. La crisis climática exige integrar miradas diversas, sumar más voces en la toma de decisiones y reconocer el rol clave de las mujeres en la construcción de soluciones. Para Rogers, la sostenibilidad requiere cambiar la forma en que se decide, se colabora y se ejecutan los compromisos, porque los desafíos actuales exigen colaboración y visión de largo plazo.