En Incinerox, este desafío se convirtió en una oportunidad para redefinir el negocio y desarrollar soluciones que hoy impulsan la economía circular en Ecuador. La compañía evolucionó de los tratamientos convencionales hacia procesos de revalorización de residuos peligrosos, convirtiéndolos en combustibles alternativos sólidos y líquidos, por sus siglas (C.A.S) y (C.A.L), contribuyendo a reducir el uso de combustibles fósiles y la huella de carbono de la industria. Ser pioneros en este campo ha requerido investigación, desarrollo técnico y trabajo conjunto con clientes y diferentes sectores productivos. La innovación ha sido un proceso constante de aprendizaje y mejora, permitiendo demostrar que los residuos pueden convertirse en recursos con valor para otras industrias. Actualmente, Incinerox opera dos plantas ubicadas en Quito y Santa Elena, con cobertura nacional, incluyendo Galápagos. Nuestra propuesta de valor integra asesoría técnica especializada, gestión integral de residuos y soluciones de economía circular que permiten cerrar el ciclo y reincorporar valor al sistema productivo. También te puede interesar: Kia Potential: el primer programa regional que forma a jóvenes mujeres en movilidad sostenible La visión de futuro de la compañía es continuar ampliando las fronteras de la innovación ambiental, desarrollando nuevas tecnologías para residuos que actualmente no cuentan con alternativas de aprovechamiento en el país. Con una visión de largo plazo, Incinerox mantiene firme su propósito: “Transformando residuos en recursos cuidamos lo que nos importa”. Encontrando valor donde otros solo ven descarte, impulsando una industria más sostenible.