Psicóloga de formación y líder de People en Deuna desde 2022, Belén Carrión impulsa un modelo descentralizado de gestión humana, basado en datos y alineado con el propósito del negocio. Su enfoque combina cultura, inclusión y métricas duras para traducir la experiencia del colaborador en productividad y crecimiento. eNPS: 76% (creció desde 39% en el primer año). Liderazgo femenino: 62,5% de mujeres en la primera línea directiva. Rotación voluntaria: 6,9% vs. promedio fintech de 10–18%. Promociones internas: 11,3% en los últimos seis meses. Conversión de pasantes a trainees: 30% (vs. 1–2% promedio global). También te puede interesar: El bienestar financiero en los colaboradores: un pilar clave para la sostenibilidad laboral Desde el inicio de su carrera, Belén Carrión entendió que las personas son el motor de toda organización. “Detrás de cada resultado exitoso hay un equipo motivado, valorado y escuchado”, afirma. Su convicción la llevó a transformar la visión tradicional de Recursos Humanos a un modelo People Oriented, centrado en crear espacios donde “las personas se sientan seguras de ser ellas mismas”. Antes de llegar a Deuna, su experiencia en Banco Pichincha y el ámbito comercial le enseñaron que el talento humano debe hablar el idioma del negocio. “Solo entendiendo el giro de la empresa puedes generar una gestión sostenible y de valor”, añade. En Deuna, esa visión se refleja en una cultura horizontal, flexible y coherente, donde el dress code “Be Yourself” simboliza la confianza y autenticidad. La diversidad también distingue su gestión. “El bienestar no se mide solo en beneficios, sino en cómo te sientes tratado y respetado”, comenta. Bajo su liderazgo, la participación femenina en la primera línea de dirección creció del 25% al 62,5%. Además, impulsa pasantías tempranas, mentorías sociales y políticas que reconocen a todos los integrantes que conforman una familia. “Queremos que cada persona traiga su historia completa al trabajo”, enfatiza. Los resultados confirman su impacto. El eNPS creció del 39% al 76% en tres años, con una rotación voluntaria de apenas 6,9%, muy por debajo del promedio fintech de 10–18%. “La cultura come a la estrategia; sin coherencia ni bienestar no hay crecimiento”, afirma. De lo que va del año 2025, el 11,3% ha sido promovido y el 30% de los pasantes se convierte en trainees, frente al 1–2% global. Convencida de que la tecnología nunca reemplazará la empatía, Belén proyecta el futuro del trabajo como más humano y consciente. “El reto está en mantener la conexión humana en un mundo digital”, dice. “Cuando el propósito del negocio se conecta con el propósito de vida de las personas, se genera el verdadero impacto”, concluye.