Sus primeros años en Nueva York estuvieron marcados por trabajos de baja remuneración y largas jornadas laborales. Mientras estudiaba inglés como segundo idioma, trabajó en un supermercado en Queens, donde comenzó como ayudante y luego pasó al área contable, ganando entre USD 6 y USD 7 por hora. Más adelante ingresó a LaGuardia Community College y continuó su formación en Baruch College, una de las instituciones reconocidas por su enfoque en negocios y finanzas. Para financiar sus estudios llegó a tener hasta tres empleos simultáneos, entre ellos asistente en una constructora y paseadora de perros. Te puede interesar: 'SOUR' de Olivia Rodrigo se convierte en el primer álbum de una artista mujer en llegar a 17 mil millones de reproducciones en Spotify Uno de los puntos de inflexión en su trayectoria fue una pasantía en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), experiencia que posteriormente le abrió las puertas para incorporarse a Bloomberg, donde actualmente acumula cuatro años de trabajo en análisis financiero y seguimiento de mercados latinoamericanos. Además de su crecimiento profesional, Condemayta enfrenta el reto de la maternidad en solitario. Vive en Nueva Jersey junto a su hijo y combina una carrera exigente en el sector financiero con la crianza y la vida familiar, destacando la disciplina y la constancia como factores clave en su proceso de adaptación y crecimiento. La historia también evidencia el aporte de los migrantes ecuatorianos en sectores estratégicos de la economía global. Según datos del Migration Policy Institute, Estados Unidos concentra una de las comunidades ecuatorianas más grandes en el exterior, con presencia creciente en áreas profesionales, tecnológicas y financieras. Con su experiencia, María Fernanda busca inspirar a otros jóvenes y madres migrantes a continuar sus estudios y apostar por el desarrollo profesional, incluso en contextos complejos. “La disciplina y la perseverancia hacen la diferencia”, afirma. Fuentes: Primicias | Migration Policy Institute