Tippytea Blends, abrió sus puertas hace 5 años en el país. El proyecto, nació con el fin de rescatar la materia prima ecuatoriana y dar a conocer la cultura del té en el país, para experimentarla como debe ser: un ritual ceremonioso, milenario y espiritual. Guillermo Jarrín, Ingeniero Comercial de profesión - amante, emprendedor y profesional de té - es el artífice de esta propuesta. La marca, cuenta actualmente con cuatro locales en Quito y Guayaquil, en donde se ofrecen más de 50 variedades de tés naturales de alta gama: blends cuidadosamente seleccionados y preparados artesanalmente. En definitiva, un portafolio único de bebidas e infusiones deliciosas, aromáticas y de presentación impecable. Su elaboración combina flores, frutas, especias, hortalizas, hierbas y algunos tipos de pasto. Jengibre y limón, frutilla y mora, mango y naranjo ... son algunas de las aromáticas infusiones que destacan en este templo del té, un lugar único en el país. Aquí, los clientes pueden conseguir el producto en cuatro formatos: hebras, tea pyramid bags (filtros piramidales) y también embotellado (Blends to go), elaborados bajo estrictos perfiles sostenibles. “Todos los productos de Tippytea Blends son producidos artesanalmente, lo que nos permite realizar un mejor control de nuestro proceso de manufactura. De igual forma, una de nuestras ventajas competitivas es la poca presencia de fibra en nuestras mezclas, una garantía de calidad que nos permite lograr mayor aroma, mejor sabor y muchos beneficios para la salud”, explica. Dentro del amplio portafolio de productos que manejan, también destacan tés antioxidantes, energizantes, relajantes y otros, ideados para subir las defensas del organismo. Reivindicar la industria del té en el país Campesinos y pequeños agricultores locales de Cotacachi, Cayambe, Tena y Loja, proporcionan hoy, la mayor parte de la materia prima que utiliza la marca para elaborar sus infusiones. El té negro amazónico, la flor de amaranto de Cayambe, la flor de jamaica de Santo Domingo, el jengibre amazónico, la malva olorosa de Loja, la hierba luisa amazónica, la cúrcuma amazónica y las rosas silvestres de Cayambe, entre otras, son fieles representantes de los ingredientes ecuatorianos que hoy se dan a conocer gracias a la labor de estos pequeños productores. “Para mí, es un orgullo poder visibilizar el trabajo y la historia de todas las familias que se sustentan a través de la producción de estos tés; alimentos ancestrales, cultivados en sus propios terrenos. Sin ellos, nada de esto sería posible”, reflexiona. De igual forma, y a través de métodos de agricultura sostenibles, que conducen a mayores ganancias y mejores condiciones de trabajo, Tippytea Blends ha implementado nuevos sistemas económicos que permiten la integración de varias comunidades indígenas, en donde las mujeres son quienes siembran, cultivan, cosechan y proveen la gran variedad de estos ingredientes. “Al generar un ingreso adicional en su entorno familiar, la mayoría de estas mujeres han logrado integrarse a la dinámica económica de sus hogares”, afirma Jarrín. Así, la cadena productiva de la empresa, no solo sigue procesos de trabajo responsables, sino que comercializan sus productos de forma justa en todos los territorios en donde tienen presencia. Tippytea Blends: una empresa de triple impacto Hace dos años, Tippytea Blends se convirtió en una de las 7 empresas en el país, certificada B; un modelo basado en 3 conceptos: valor económico; mirada social e impacto ambiental. “Más que un sello, esta certificación es una oportunidad para compartir y generar un networking muy valioso entre las empresas que están alineadas con este objetivo. El éxito de nuestro negocio nunca ha estado vinculado directamente con la rentabilidad, sino a un desarrollo donde el rédito se genere sin comprometer los recursos”, explica. Premio internacional Tippytea Blends fue reconocido por la ONU a través de su programa de apoyo a startups con metas de desarrollo sustentable, en el contexto de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. “Este reconocimiento ayudó a que muchas personas conocieran el emprendimiento, aumentando su alcance en el territorio nacional. Es, sin duda, uno de los premios más importantes que he recibido a lo largo de mi trayectoria empresarial, convirtiéndose en un hito para todas las empresas ecuatorianas, y demostrando que en el país sí existe una filosofía de suministro de materia prima responsable”, reflexiona. A través del apoyo del programa, y de la iniciativa que el mismo ayudó a posicionar, hoy cerca de 250 familias de todas las comunidades con las que trabajan, han recibido beneficios de comercio justo para la venta de té, hierbas y frutas, que son distribuidas como materia prima para todo tipo de empresas, contribuyendo de esta forma, al desarrollo sostenible en el país.“Actualmente, también contamos con un proyecto interesante, el cual busca integrar el uso y la conservación de la agro biodiversidad, con el fin de contribuir al manejo sostenible y a la resiliencia de los agroecosistemas; además de aumentar y mejorar el suministro de bienes y servicios procedentes de la agricultura, contribuir a la seguridad alimentaria y reducir la pobreza rural. Así, este proyecto les permitirá a los pequeños agricultores, diversificar los productos de sus parcelas para generar una mayor producción y mejores ingresos”, acota.Por: ADN Sostenible / Fotos: Andrea Ariza