En 1871, el banquero John Pierpont Morgan se unió a la empresa y en 1895 se convirtió en su principal accionista. En 1901, Morgan fusionó el Banco de Manhattan con otras dos instituciones financieras para crear la Corporación Financiera de Nueva York, que se convirtió en uno de los bancos más grandes del mundo. Durante las décadas siguientes, JPMorgan se expandió rápidamente, adquiriendo otros bancos y empresas financieras y convirtiéndose en una de las principales fuentes de financiación para empresas y gobiernos de todo el mundo. Durante la Primera Guerra Mundial, el banco ayudó a financiar la compra de suministros y armas para el esfuerzo de guerra, y en la década de 1920 se convirtió en uno de los principales impulsores del auge económico que se produjo en los Estados Unidos después de la guerra. En 1933, JPMorgan se vio afectado por la Gran Depresión y se vio obligado a reestructurarse como parte del Nuevo Acuerdo del presidente Franklin D. Roosevelt. En las décadas siguientes, el banco continuó expandiéndose y diversificándose, ofreciendo servicios financieros en una amplia gama de áreas, incluyendo la banca de inversión, la gestión de patrimonios y la banca comercial. En el siglo XXI, JPMorgan ha seguido siendo uno de los bancos más influyentes del mundo, con activos por valor de billones de dólares y una amplia presencia global. En 2008, el banco se vio afectado por la crisis financiera global, pero logró superarla y continuar creciendo a pesar de los desafíos económicos y regulatorios que se presentaron. También te puede interesar: Banco Pichincha, el grupo financiero más grande de Ecuador con 116 años de historia Hoy en día, JPMorgan es considerado uno de los bancos más importantes e influyentes del mundo, y sigue desempeñando un papel clave en la financiación de empresas y gobiernos de todo el mundo.