El cierre de 2025 e inicios de 2026, la Industria Farmacéutica de Investigación (IFI) consolidó su rol como aliado estratégico para la salud del país, apostando por una innovación con propósito que garantice acceso equitativo y sostenible a terapias y vacunas de última generación. En este contexto, en Ekos entrevistamos a Álvaro Maldonado, Presidente Ejecutivo de la Industria Farmacéutica de Investigación (IFI), quien destacó el impulso a los Acuerdos de Acceso Administrado como una herramienta clave para optimizar el gasto público y asegurar que cada inversión en salud genere resultados reales para los pacientes ecuatorianos. ¿Qué impacto tienen las políticas públicas y la regulación sanitaria en la competitividad del sector farmacéutico? Las políticas públicas recientes y la regulación sanitaria están jugando un papel determinante en el desarrollo y competitividad del sector farmacéutico en el Ecuador. La regulación puede convertirse en un habilitador estratégico si se fortalece técnicamente; y, sin duda, es determinante para la competitividad del sector. Una regulación técnica y predecible puede atraer inversión y fortalecer la innovación. Medidas como el fortalecimiento de los requisitos de calidad y seguridad, al igual que de la transparencia y eficiencia en los procesos de contratación pública; junto con la adopción de modelos innovadores como los Acuerdos de Acceso Administrado representan oportunidades para mejorar el acceso a salud, la sostenibilidad del sistema, la competitividad del sector y la inversión en el país. También te puede interesar: El sector privado es fundamental para resolver la demanda de atención de salud ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta la industria farmacéutica? El principal reto es el acceso oportuno. Según el W.A.I.T. Indicator 2025, el proceso desde aprobación hasta disponibilidad total de un medicamento innovador en el país puede superar los cinco años. Aunque el 74% de medicamentos tiene alguna disponibilidad, solo el 17% alcanza cobertura plena. Ante lo cual, es fundamental fortalecer la eficiencia del Sistema de Salud, partiendo de la construcción de una visión compartida en el país para gestionar la salud como una inversión estratégica para el desarrollo económico y el bienestar social; y lograr crear un modelo de salud resiliente que trascienda la coyuntura y asegure que cada paciente tenga acceso a vacunas y terapias que salvan vidas. ¿Qué avances tecnológicos considera que marcarán el rumbo del sector? Hacia el 2026, el rumbo de la industria de I+D representada en IFI estará definido por la consolidación de las terapias avanzadas (celulares y génicas) y la expansión de las plataformas de ARNm, que hoy trascienden las vacunas para abordar enfermedades oncológicas y raras con una precisión sin precedentes. Estos avances científicos, sumados a la integración de la Inteligencia Artificial en el descubrimiento de fármacos y la digitalización de la investigación clínica, prometen transformar patologías crónicas en condiciones manejables o curables. De cara a 2026, a nivel local se prevé un crecimiento progresivo de la inversión en I+D, especialmente en estudios clínicos, impulsado por una mayor apertura a alianzas multisectoriales y un entorno regulatorio más estables.