Este logro no solo refleja un cambio significativo en la percepción y aceptación de la diversidad de género y orientación sexual, sino que también establece un precedente crucial para la inclusión y reconocimiento efectivo de los derechos de las personas LGBTI+ en el país. Construcción colaborativa de un censo inclusivo El proceso para alcanzar este importante hito comenzó con un enfoque participativo y técnicamente riguroso en la construcción de las preguntas del censo. El INEC, en colaboración con representantes de los colectivos LGBTI+, el Ministerio de la Mujer, el Consejo Nacional para la Igualdad de Género, y con apoyo de organismos internacionales como el UNFPA, el Banco Mundial y el BID, trabajó arduamente para asegurar que las preguntas fueran inclusivas y representativas. En 2022, estas instituciones firmaron la “Alianza por las Diversidades Sexo-genéricas”, fortaleciendo así los mecanismos de participación y asegurando que la generación de información estadística refleje la situación sociodemográfica de las personas LGBTI+. Esta alianza fue fundamental para la integración de estas preguntas en el censo y destacó la importancia de incluir a las comunidades directamente afectadas en el proceso de toma de decisiones. Metodología y participación Para asegurar la validez y la precisión de los datos, el INEC llevó a cabo pruebas piloto, un censo experimental y estudios cualitativos y cuantitativos con la población LGBTI+ antes de la implementación final del censo. Esta meticulosa preparación garantizó que los datos recogidos fueran de naturaleza declarativa, permitiendo a los participantes expresar libremente su identidad de género y orientación sexual. Impacto y futuro Los resultados del Censo 2022 ofrecen una visión sin precedentes de las características y condiciones de vida de la población LGBTI+ en Ecuador, proporcionando una base sólida para políticas públicas más inclusivas. Además, este censo ha establecido las bases para futuras encuestas y registros administrativos, que incorporen un enfoque de género transversal, como lo es la planificación de la Primera Encuesta Nacional Especializada sobre Condiciones de Vida de la población LGBTI+. “Este esfuerzo colectivo, tras más de tres años de aprendizaje, nos permitió construir un formulario efectivo. Este documento no solo capta las preguntas necesarias para visibilizar fenómenos o variables importantes, sino que también hemos intensificado la capacitación y la sensibilización sobre estos temas”, sostuvo Roberto Castillo Añazco, Director Ejecutivo del INEC. Este hito no solo celebra la diversidad, sino que también promueve un futuro donde la comunidad LGBTI+ pueda vivir de manera plena y libre, sin miedo ni exclusiones. El Censo Ecuador 2022 es un claro ejemplo de cómo la inclusión efectiva en los procesos estadísticos nacionales puede abrir puertas a un futuro más justo y equitativo. También te puede interesar: Empresas con equidad: El impacto del sello violeta La inclusión de preguntas sobre diversidad de género en el Censo 2022 de Ecuador ha sido un avance significativo para la visibilidad de la comunidad LGBTI+. Este paso, además de posicionar al Instituto Nacional de Estadísticas y Censo como una entidad vanguardista, representa un acto de valentía política. Como activista, reconozco el valor de este progreso que ha cambiado cómo se contabiliza y reconoce a nuestra comunidad. Aunque el proceso ha tenido desafíos, el contar con datos oficiales es crucial para la defensa y expansión de nuestros derechos. El hecho de que el 55% de las personas que se identifican con una orientación sexual diversa en Ecuador sean lesbianas resalta no solo la presencia sino también los desafíos únicos que enfrentamos. En Fundación Mujer & Mujer hemos luchado incansablemente por visibilizar a las mujeres lesbianas, quienes frecuentemente son invisibilizadas incluso dentro de la propia comunidad LGBTI+. Este dato del censo es una prueba irrefutable de nuestra existencia y una herramienta poderosa para combatir la discriminación y la violencia que aún perviven en múltiples ámbitos de nuestra sociedad”. La inclusión de preguntas sobre diversidad sexual y de género en el Censo 2022 representa un avance significativo en la visibilización y reconocimiento de la comunidad LGBTI+, mostrando un compromiso con la equidad en el análisis demográfico del país. Este esfuerzo no solo ayuda a identificar las necesidades específicas en áreas como la educación, el empleo y la vivienda para esta población, sino que también establece una base para desarrollar políticas públicas que combatan la discriminación y fomenten la igualdad de derechos, independientemente de la orientación sexual o la identidad de género de las personas. La recolección de datos sobre identidad de género y orientación sexual es un proceso dinámico y en evolución, esencial para mejorar continuamente la calidad y la relevancia de las estadísticas nacionales. A través de una metodología que se actualiza regularmente mediante un proceso participativo, se asegura que los datos reflejen con precisión la realidad de la población LGBTI+, facilitando así el monitoreo y la mejora de políticas y programas existentes”.