La escuela pública Darlington, ubicada en el suburbio de Chippendale, en Sydney, Australia, fue premiada como Mejor Edificio del Año en el Festival Mundial de Arquitectura, entre más de 200 prometedores competidores, como skies y aeropuertos. Darlington es la segunda escuela consecutiva en recibir el premio, lo que marca un paso adelante en la valoración de los proyectos arquitectónicos dirigidos a la comunidad escolar. El galardón, otorgado por el World Architecture Festival (WAF) se lo ha llevado una escuela de un barrio a las afueras de Sidney, en un concurso en el que se han tenido en cuenta más de 200 aspirantes, en los que había torres residenciales, un aeropuerto y un observatorio astronómico. La escuela pública de Darlington El mejor edificio del mundo es la escuela pública de Darlington, situada en el barrio de Chippendale, a las afueras de Sídney. Se trata de un barrio multicultural en el que viven unas 7.800 personas y solo un 30% de los habitantes ha nacido en Australia. Casi un 20% de la población del barrio nació en China y también hay oriundos de otros países como Indonesia, Tailandia o Hong Kong. También te puede interesar: Estos son los edificios más altos de América Latina Un edificio que destaca por su fachada de ladrillos y sus formas onduladas, con un tejado de forma serrada y que cuenta con múltiples espacios: una pista de baloncesto, jardines, terrazas al aire libre y que gira alrededor de la sostenibilidad. Los arquitectos encargados del proyecto querían "captar el espíritu" original del centro. Por ello, los murales aborígenes que se pintaron en las paredes de los antiguos edificios se han reproducido en la moderna fachada de la nueva escuela; también se han conservado las colecciones de arte aborigen, presentes en las aulas, el salón y la entrada. Sostenibilidad e integración "Los verdaderos ganadores son los niños que pasarán tiempo en el edificio, un lugar de enriquecimiento para muchos años”, explicó el director del programa WAF, Paul Finch, que explicó que el jurado votó a este edificio con unanimidad. Los arquitectos "se esforzaron en entender la historia del lugar, la cultura y el tiempo, y el resultado del proyecto es poético, un edificio en el que su alrededor, el paisaje, el interior y el exterior, la forma y los materiales fluyen a la perfección de una manera inesperadamente encantadora", resume Finch. Fuente: El Periódico