En el documento, los países se comprometieron a que en 8 años, es decir, en 2020, el 30% de las zonas terrestres, aguas continentales y costeras se conserven y gestionen eficazmente mediante sistemas de áreas protegidas. Según la última evaluación de Naciones Unidas, el 17% de la superficie terrestre y 10% de la marina están bajo protección. Además, al menos el 30% de las áreas de ecosistemas terrestres de aguas continentales y costeras y marinos degradados estén restaurados, o en proceso también para 2030. El acuerdo se estructura a través de cuatro grandes objetivos y tiene 23 metas. El cierre fue polémico, el representante de la República del Congo expresó su rechazo al texto presentado, mientras que el ministro chino de Ambiente, Huang Runqiu que preside la Cumbre ha dado por aprobado el pacto, que fue categorizado por Naciones Unidas de histórico. Además en el acuerdo se define el compromiso de movilizar para finales de esta década al menos 200.000 millones de dólares anuales en financiación nacional e internacional, proveniente de dineros privados y públicos para la biodiversidad. Mientras los países desarrollados prometieron aumentar para 2025 hasta 200.000 millones de dólares anuales los dineros hacia los países con menos recursos, que en muchos casos son los que poseen la mayor biodiversidad del planeta. También te puede interesar: El Consejo Mundial de Turismo y Viajes presenta una alianza para detener la pérdida de biodiversidad para 2030 Para 2020, el dinero deberá alcanzar los USD 30.000 millones anuales, y justamente, el principal cuestionamiento del representante del Congo fue la falta de garantías para que los países desarrollados ayuden a los países con menos recursos.