Sin embargo, cuando pensamos en salud, el cuidado oftalmológico suele estar al final de la lista. La visión es algo que damos por sentado, pero si nos faltara, sería muy difícil caminar, aprender, admirar la naturaleza, saber dónde estamos, leer, escribir, crear. ¡Es hora de ponerle la atención que merece! De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay al menos 2.200 millones de personas con deficiencia visual o ceguera. De estos, al menos 1.000 millones podrían haberse evitado con un tratamiento adecuado. Sobre todo aquellos causados por infecciones, traumatismos, uso de medicinas tradicionales inseguras, enfermedades perinatales, otras relacionadas con la nutrición y la automedicación de tratamientos tópicos. Aunque hay enfermedades oculares que son más difíciles de tratar, como la retinopatía diabética (daño de los vasos sanguíneos de la retina en personas con diabetes) o el glaucoma (daño del nervio óptico por aumento de la presión en el ojo), si se tratan a tiempo se puede evitar una pérdida irreversible de la vista. ¿QUÉ PASA EN EL MUNDO? Globalmente, al menos 2.2 mil millones de personas tienen algún tipo de impedimento visual. Revisiones preventivas son importantes para reducir contratiempos. Molestias en los ojos Los ojos están expuestos a una serie de estímulos propios de la actualidad, por el calentamiento global y el uso de nuevas tecnologías. Roberto Larco, oftalmólogo de la clínica Larco Visión, explica que la contaminación, el uso excesivo de pantallas (computadores, celulares, tablets), los fuertes rayos del sol, las alergias por el clima, entre otros, pueden provocar trastornos en los ojos. Las molestias más comunes son sequedad ocular, conjuntivitis, blefaritis, orzuelos, entre otros, que necesitan una revisión especializada. Aunque estas molestias no causan pérdida de la vista, podría afectarse si se administran productos inadecuados. El doctor Larco señala que si bien el uso de lágrimas artificiales se ha vuelto más común, siempre es necesario consultar con un médico en cada caso. Así se evitarán males a largo plazo. Cuidado oportuno Larco señala que los pacientes con diabetes deben acudir al oftalmólogo para tratarse la retinopatía diabética. Otras afecciones que causan el deterioro de la vista o la ceguera, según la OMS, son las cataratas, los errores de refracción, la degeneración macular relacionada con la edad, el glaucoma y la presbicia. Tratar estas enfermedades a tiempo ayuda a controlar la pérdida de la visión irreversible. El especialista explica que actualmente la tecnología oftalmológica permite realizar revisiones más profundas, como la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) que permite ver en 3D distintas estructuras oculares. Otras tecnologías permiten realizar cirugías más precisas utilizando láser; otros equipos además evitan y controlan hemorragias. ¿Cómo cuidar la salud ocular? No se automedique. Si siente una molestia, acuda a un oftalmólogo y no use medicamentos sin prescripción. Colocarse productos sin receta, para calmar molestias, indican los expertos, puede provocar la pérdida de la visión. No es recomendable usar gotas que contienen vasoconstrictores, En cualquier caso, consulte con su médico. No se confunda, estas gotas no son lágrimas artificiales. Para evitar molestias es importante tener hábitos como el uso de gafas con filtro solar, reducir el uso de dispositivos electrónicos y, sobre todo, acudir al oftalmólogo. Acuda al oftalmólogo a tiempo Apenas tenga una molestia ocular, como cansancio, enrojecimiento de ojos, dolor de cabeza, etc. No espere a que las cosas empeoren. Los niños deben ir al oftalmólogo antes de ingresar a la escuela. Si tienen alguna deficiencia visual deben usar lentes, no hacerlo perjudicará cada vez más su visión y esto afectará a su rendimiento escolar. Luego de los 40 años, aunque no tenga síntomas ni problemas visuales, debe hacerse un examen de fondo de ojo para conocer su estado de salud. A veces, una persona con buena vista puede tener problemas ocultos que pueden tratarse a tiempo. Si tiene problemas de la vista o enfermedades asociadas, debe realizarse controles periódicos. Cada dos o tres años como mínimo.