Ximena Pacheco es una ejecutiva que ha consolidado una gestión hospitalaria que combina excelencia médica, servicio, sostenibilidad y una visión integral de la salud. La Gerente General del Hospital Vozandes Quito (HVQ) es de Latacunga, provincia de Cotopaxi, y creció en una familia numerosa, guiada por principios claros: respeto, honestidad, responsabilidad y servicio. Tercera de cinco hermanos, asumió desde temprana edad un rol protector que moldeó su carácter. “Cada uno tenía un rol y debíamos cumplirlo con esmero”, recuerda. Esa disciplina familiar no se vivía desde la imposición, sino desde la convicción de hacerlo mejor cada día. Desde niña mostró una sensibilidad particular frente a la injusticia y la vulnerabilidad. Defendía a los más débiles, una actitud que su madre evocaba con humor, pero que anticipaba una vocación clara. La educación siempre fue una prioridad. “Tienes que estudiar para ser alguien en la vida”, le repetían sus padres, no como una presión, sino como una invitación a construir propósito. Formación y labor previa al HVQ Aunque en su infancia soñó con la medicina o la arquitectura, Ximena Pacheco eligió Finanzas y Auditoría en la Universidad Central del Ecuador y luego cursó un MBA en Eastern University (Filadelfia), una formación de inspiración cristiana que integró estrategia, ética y liderazgo de servicio, y que consolidó una convicción que guía su trayectoria: “No se trataba solo de administrar organizaciones, sino de entender el impacto de las decisiones en las personas”. Antes de llegar a la gestión hospitalaria, su carrera se forjó en entornos de alta sensibilidad social: fue voluntaria en un orfanato, trabajó en una ONG cristiana enfocada en niños vulnerables y colaboró con una organización ambientalista en Galápagos, experiencias que reforzaron su visión de salud como equilibrio entre bienestar y entorno: “Cuidar la creación también es cuidar a las personas”. El salto a la gestión hospitalaria Su llegada a HCJB, organización cristiana con una misión integral en salud, educación y desarrollo comunitario, la vinculó directamente con la gestión hospitalaria desde la oficina regional que articulaba hospitales y programas sociales; esa experiencia fue clave para que, en 2015, asumiera la Gerencia General del Hospital Vozandes Quito, en un momento de transición institucional que exigía liderazgo y visión. “El desafío era conducir una institución con más de 70 años de historia, profundamente arraigada en Quito y en la memoria colectiva, preservando su esencia fundacional mientras se impulsaba una transformación estructural orientada al futuro”, sostiene. Fundado a partir del Ministerio Médico de HCJB, el hospital adquirió su terreno en 1953 y fue inaugurado el 12 de octubre de 1955 bajo la consigna “A la Gloria de Dios y al servicio del Ecuador”, con el objetivo de ofrecer atención médica humanizada y de calidad sin distinciones; desde entonces, se consolidó como un referente de profesionalismo y servicio, evolucionando con el tiempo hacia un hospital docente que integra formación, investigación y modelos de atención centrados en la persona. Uno de los primeros ejes de Ximena al frente del hospital fue reforzar la seguridad del paciente y la excelencia clínica, con un trabajo intenso en cultura, procesos y experiencia. La tecnología se integró de forma estratégica para digitalizar áreas clave y mejorar la eficiencia operativa sin perder el enfoque humanizado. Además, se consolidó la capellanía clínica mediante la formación de equipos multidisciplinarios para acompañar integralmente al paciente: “La salud, para el HVQ, no se limita al diagnóstico o al tratamiento, sino al acompañamiento emocional y espiritual en los momentos más complejos”, destaca Ximena. Pandemia: liderazgo en la adversidad La crisis del COVID-19 puso a prueba a todo el sistema de salud. En el HVQ, la respuesta se sostuvo en planificación temprana, protocolos estrictos y trabajo colaborativo, con un resultado destacado: una tasa de mortalidad inferior al 1%, reflejo de disciplina clínica y compromiso institucional. La pandemia también evidenció la necesidad de cuidar a quienes cuidan. Así nació el equipo “Faro”, integrado por psicólogos, médicos ocupacionales y capellanes, para acompañar emocionalmente al personal con mensajes de esperanza, llamadas de apoyo y espacios de contención. “La salud mental del equipo era tan importante como la atención médica”, subraya Pacheco. También te puede interesar: "La integridad no es negociable" Formación y conocimiento como legado En paralelo, el Hospital Vozandes Quito consolidó su rol como hospital docente privado pionero en el país: mantiene convenios con universidades, recibe internos y posgradistas y desarrolla programas de recertificación. Esta apuesta se complementa con jornadas científicas y espacios de actualización continua, como su primer summit internacional de salud, abierto al sector. “La competencia no está en el conocimiento, sino en cómo lo ponemos al servicio de la sociedad”, sostiene. Sostenibilidad: una convicción profunda El compromiso ambiental del Hospital Vozandes Quito responde a una convicción estratégica y ética: en un sector cuya operación demanda un alto consumo de recursos como energía, agua y otros insumos esenciales, el HVQ se encuentra en el proceso de recertificación de su reconocimiento internacional de carbono neutralidad, implementando una ruta de medición, reducción y compensación de emisiones bajo los estándares internacionales de la ISO 14064 y GHG PROTOCOL, con apoyo de programas técnicos de descarbonización e iniciativas de compensación global. Este hito lo posiciona como referente regional, al demostrar que la excelencia clínica puede ir de la mano con la gestión responsable del medioambiente; para la administración liderada por Ximena Pacheco, la sostenibilidad es parte del cuidado integral de la vida, bajo el principio de que “si cuidamos el planeta, cuidamos la salud de las personas”. Torre Bless: Expansión estratégica al servicio de la salud La Torre Bless materializa una visión estratégica de expansión: ante el aumento de la demanda y la necesidad de nuevos modelos de atención, el hospital amplió su capacidad con un proyecto que integra centros especializados y clínicas en un solo espacio para facilitar la continuidad del cuidado. Construida con criterios sostenibles, la torre refleja una apuesta por infraestructura moderna y eficiente, alineada con la misión institucional: “No es solo un edificio, es una extensión de nuestra forma de entender la salud”, señala. Liderar desde el servicio Para Ximena Pacheco, liderar no es ejercer autoridad desde la distancia, sino sostener un estilo cercano, coherente y profundamente humano. Recalca que “liderar es servir, cuidar y estar disponible”. Tras más de una década al frente del Hospital Vozandes Quito, Ximena define su trabajo como una misión y la confirmación de que la gestión hospitalaria puede ser eficiente, sostenible y, a la vez, centrada en lo esencial: “la dignidad de cada persona”, incluso en un sector marcado por la presión y la complejidad. Por: Andrés Calvopiña Cervantes Fotos: Vicente Costales