Las cúpulas celestes de La Catedral Nueva combinaban a perfección con el cielo celeste. Era un día soleado en Cuenca, pero nada aseguraba que termine así de cálido. Tal como lo predijeron sus habitantes, se trató de un sol de aguas (así se lo llama al sol que antecede a una torrentosa lluvia en Ecuador) y horas más tarde, un aguacero bañó a esta ciudad de clima impredecible (existe el dicho de abril, aguas mil, para explicar que este mes es época de lluvias). Alrededor del Parque Calderón, el punto de partida, se desenvuelve como en una ciudad grande, pero no lo suficientemente frenética como una metrópoli donde sus habitantes viven muy rápido; a pesar de que la capital de Azuay tiene alrededor de medio millón de habitantes y es la tercera más grande del país. Talvez ese es uno de los principales encantos de Cuenca, el hacer sentir a los turistas en un lugar que combina la modernidad y buena infraestructura turística; pero donde el tiempo aún pasa lento y relajado. Para muchos, se trata de la ciudad más linda del país. Es que es imposible no dejarse conquistar por ella y por lo que es ahora: una mezcla de culturas donde conviven las raíces cañaris e incas; con influencia europea en su arquitectura, reflejada en sus múltiples y variados hoteles boutique de estilo colonial y republicano, que reflejan el buen gusto de quienes edificaron la ciudad como la conocemos hoy: una mezcla heredada de España y con toques franceses. A esto hay que sumar la cantidad de extranjeros o Expats (expatriados extranjeros que viven ahí) que han decidido vivir su vejez y retiro en esta ciudad, es que su reputación ha llegado a instancias internacionales. Y no es en vano. Una ciudad que sabe cómo hacer las cosas Limpieza, seguridad, infraestructura y movimiento cultural. Son factores que sin duda hacen que los turistas quieran regresar a un lugar. Y Cuenca lo tiene todo. La ciudad, enclavada en los Andes Sur del país se ha convertido en uno de los destinos favoritos de los ecuatorianos y extranjeros. Según Daniela Villavicencio, Directora encargada de Fundación Turismo para Cuenca, en el último feriado (Semana Santa), la ciudad recibió alrededor de 84.000 visitantes y más de 20 millones en ingresos económicos. Para muchas personas en Ecuador y fuera de él, Cuenca es una de las ciudades más bonitas del país. ¿A qué se debe esa buena reputación? Es un conjunto de cosas, uno es el trabajo articulado siempre con la empresa privada, con el sector turístico, el sector público y también las diferentes dependencias. Hemos encontrado una muy buena dinámica de trabajo conjunto y cada actor entiende su función y cada actor entiende cuáles son sus funciones en esta en estas actividades. La Corporación municipal entiende que el turismo es un eje de desarrollo económico para la ciudad. Nos hemos unido para construir agendas de ciudad conjuntas que nos ha permitido poder movilizar los espacios de seguridad y tener ese control. Por ejemplo, con toda la limpieza de la ciudad, con ETAPA, con la distribución de los recursos básicos. Por otro lado, también hemos desarrollado en los últimos meses a partir de la coyuntura que tiene el país de la inseguridad, lo hemos podido controlar bastante bien.Artículo relacionado:→ Cuenca es tu destinoTexto: Cristina Guevara