Después de casi dos años de gestiones técnicas, legales y políticas, Cuenca abre una nueva puerta al mundo con la habilitación de la ruta aérea Cuenca–Galápagos, una conexión que enlaza a dos de los destinos turísticos más emblemáticos del país: las Islas Encantadas y la capital azuaya, Patrimonio Cultural de la Humanidad. La operación comercial arrancará el próximo 31 de marzo, con vuelos dos veces por semana, los martes y sábados, en horarios matutinos. El trayecto se realizará en la ruta Cuenca–Quito–Baltra y de regreso Baltra–Cuenca–Quito, con la aerolínea LATAM Ecuador sin transbordos. El origen de la ruta La administración de José Luis Aguilar, Director Ejecutivo de la Corporación Aeroportuaria de Cuenca (CORPAC), orientó su liderazgo para la mejora del Aeropuerto Mariscal La Mar en dos ejes: fortalecer la conectividad aérea de la ciudad y elevar el nivel de servicio a los usuarios. Con esta visión estratégica, la apertura de la ruta hacia Galápagos se convirtió en una prioridad institucional. El origen de la ruta se dio cuando Avianca devolvió al Estado dos frecuencias semanales que operaba en la ruta Manta–Galápagos. Ante esta oportunidad, la CORPAC, en coordinación con la Municipalidad de Cuenca, propuso que dichas frecuencias sean reasignadas para operar desde Cuenca. En abril de 2024, LATAM Ecuador solicitó formalmente al Consejo Nacional de Aviación Civil el incremento de frecuencias para incluir la ruta Cuenca–Galápagos, mientras que la CORPAC inició los trámites ante el Consejo de Gobierno de Galápagos para habilitar al Aeropuerto Mariscal La Mar como puerto autorizado para el transporte de pasajeros hacia las islas. También te puede interesar: Un referente de la seguridad privada en Ecuador En 2024 se desarrolló la fase de inspección y adecuación técnica. “La Agencia de Bioseguridad para Galápagos realizó las primeras visitas al aeropuerto para evaluar flujos de pasajeros y definir los requerimientos de espacios y equipos. De manera paralela, todas las áreas del aeropuerto —Operaciones, Seguridad y Mantenimiento— trabajaron para cumplir con las estrictas normativas sanitarias, ambientales y de aviación civil”, señaló el ejecutivo. El proceso culminó el 9 de noviembre de 2025, cuando el Ministerio de Infraestructura y Transporte y la Dirección General de Aviación Civil confirmaron la aprobación definitiva de la ruta mediante resolución del Consejo Nacional de Aviación Civil. Con ello, el aeropuerto de Cuenca quedó oficialmente habilitado como puerto autorizado hacia Galápagos, marcando un hito histórico en la conectividad aérea del sur del país. Un despegue con visión de futuro Para José Luis, la ruta Cuenca–Galápagos es apenas el primer paso de una estrategia más amplia de conectividad. “Este era el destino uno, ya lo logramos. El siguiente es Perú. Y más adelante, cuando existan aerolíneas con flotas más pequeñas y modelos “low cost”, podríamos pensar en nuevas conexiones internas, como Manta o Loja”, explica. Cuenca se prepara para una nueva etapa en su desarrollo turístico. Una etapa que une dos patrimonios de la humanidad, fortalece la imagen internacional del Ecuador y consolida a la capital azuaya como un hub cultural, gastronómico y sostenible en la región.