Empresas tecnológicas y plataformas especializadas contratan a trabajadores en distintos países para realizar estas tareas de etiquetado y validación de datos, un proceso fundamental para el desarrollo de herramientas basadas en aprendizaje automático. Entre las compañías vinculadas a este tipo de trabajo se encuentran OpenAI, Google y Meta Platforms, que requieren grandes volúmenes de datos revisados por humanos para perfeccionar sus modelos. De acuerdo con información recopilada por la plataforma Outlier AI, más de 70.000 personas entrenan sistemas de IA en más de 600 organizaciones. Los trabajadores que participan en estas tareas en América Latina pueden recibir pagos por hora que varían según el país, el tipo de tarea y el nivel de especialización requerido. También puedes leer: Liderar en la Era de la Inteligencia: del cambio acelerado a la transformación consciente En Argentina, las remuneraciones pueden alcanzar aproximadamente USD 20 por hora para trabajos de entrenamiento y revisión de datos de inteligencia artificial. En Brasil y México, los pagos se sitúan alrededor de USD 15 por hora, mientras que en Colombia los ingresos pueden rondar los USD 10 por hora. Estas tareas suelen realizarse de manera remota y forman parte de la llamada economía digital o del trabajo bajo demanda, en la que profesionales o freelancers participan en proyectos puntuales vinculados al desarrollo tecnológico. El crecimiento de la inteligencia artificial generativa ha incrementado la necesidad de este tipo de labores humanas, ya que los modelos requieren revisiones constantes para mejorar la precisión de sus respuestas, detectar errores y ajustar sus resultados a distintos contextos culturales y lingüísticos. Si bien este tipo de empleo ofrece oportunidades de ingreso en la región, analistas señalan que también plantea debates sobre condiciones laborales, estabilidad y reconocimiento del trabajo humano detrás del desarrollo de la inteligencia artificial. Fuente: Bloomberg Línea