Ambos dependen de la todopoderosa organizadora del sarao, Anna Wintour, editora jefa de Vogue USA desde 1988. Es ella quien decide decide quién acudirá a la gala que se celebra cada primer lunes de mayo en Nueva York. Pero la lista nunca se desvela antes del evento. Y las razones por las que cada invitado está allí solo las sabe ella. Así que habrá que esperar hasta esta tarde en Manhattan para saber quién serán los cerca de 600 invitados. El tema de este año es Bellezas durmientes: el despertar de la moda, que acompaña una exposición de 255 piezas organizada por el Instituto del Traje del museo que explora la moda combinando lo histórico con lo contemporáneo. También puedes leer: Remendar de forma 'cool': la tendencia sostenible de la moda La incógnita dispara el interés del evento más allá de la atención que reciben otros como la entrega de los Oscars de Hollywood o los Premios Grammy de la música. Esto sucede a pesar de que el papel de las celebridades se limita a lucir palmito sobre las escaleras del Met. Tras el desfile, las cámaras no tienen acceso al interior donde se celebra una cena con actuaciones sorpresa entre las esculturas y los templos egipcios del museo. La finalidad de la gala es recaudar fondos para ampliar la colección de moda de la institución, que consta de más de 33.000 vestidos y accesorios de los últimos siete siglos. La realidad es que tras casi tres décadas bajo el mando de Wintour, el evento se ha convertido en un fenómeno de la cultura pop, donde los atuendos se alejas de la elegancia para dar la bienvenida al espectáculo. ¿Cuánto cuesta asistir a la Gala Met? La casi imposible hazaña de asistir tiene un coste. Si se supera la aprobación de la jefa, la entrada individual cuesta USD 75.000, un 30% más que el precio del año pasado que fue de USD 50.000. También existe la posibilidad de adquirir una mesa por USD 350.000. Esta suele ser la opción de las marcas de moda y de diseño. Pero no podrán elegir quién se sienta con ellos. Todo depende de Wintour. Es así como se mantiene el aura de exclusividad del evento. De él depende la supervivencia del Instituto del Traje, el único departamento del museo que funciona bajo autofinanciación. El año pasado recaudó más de USD 22 millones, así que para esta edición se espera una cifra mayor. La organizadora ha recolectado más de USD 223,5 millones desde que se hizo cargo en 1995. ¿Quiénes son los invitados de la Gala Met? Las sospechas de quién asistirá o no a la gala comienzan a circular días antes gracias a la presencia de las estrellas en Nueva York. En la pre-cena del evento celebrada el domingo los paparazzis captaron a la actriz Zendaya, la cantante Jennifer López, el actor Chris Hemsworth y su esposa, la española Elsa Pataky. Los tres primeros, más el cantante Bad Bunny, ejercerán de anfitriones del evento. Los presidentes honorarios de la velada son el director creativo de Loewe, Jonathan Anderson, y el director ejecutivo de TikTok, Shou Zi Chew. "Los copresidentes de este año reflejan una variedad de logros profesionales y todos tienen su historia con la Gala Met", dijo Wintour en Vogue. Las celebridades no suelen comprar sus propias entradas para el evento. Lo habitual es que asistan como invitados de las marcas o los diseñadores que han adquirido mesas. De esta forma, la Met Gala se ha convertido en una noche para que los famosos, conocedores de la moda, entusiastas del arte y las figuras más influyentes de la sociedad se mezclen entre las paredes del museo. Hasta ahora, Wintour solo ha vetado de forma oficial a una persona. Al expresidente de EEUU, Donald Trump, que solía acudir a principios de los años 2000 con su mujer, la entonces modelo Melania Trump. La posible censura de otros personajes forma parte del cotilleo que rodea al evento. También te puede interesar: Diamantes reales, nueva tendencia: la sonrisa del millón de dólares Historia de la Gala Met La Gala Met que comenzó en 1948 como un evento benéfico en el Rockefeller Center creado por la publicista de moda Eleanor Lambert para la alta sociedad de Nueva York con un precio de USD 50 por entrada. "Los primeros días del evento fueron reuniones sociales", cuenta Amy Odell, autora de Anna: The Biography. En 1960, se trasladó al Met, pero no fue hasta 1972 cuando ganó relevancia gracias a la legendaria Diana Vreeland, editora de Harper's Bazaar y Vogue con una primera exposición dedicada al diseñador español Cristóbal Balenciaga. El desembarco de Wintour a mediados de los 90 la convirtió en la Super Bowl de las alfombras rojas. En el evento de moda más esperado del año en el mundo. Fuente: Sociedad