Las medianas empresas ecuatorianas avanzan en innovación, pero todavía mantienen una brecha frente a las grandes corporaciones. Mariuxi Sánchez, Subdirectora de Innovación y Tecnología de la Alianza para el Emprendimiento e Innovación (AEI), sostiene que cerrar esa distancia exige decisión, compromiso directivo y una visión capaz de conectar la innovación con el propósito empresarial en todos sus niveles. Tras más de una década de trabajo con organizaciones aliadas, la AEI ha diagnosticado a más de 30 empresas y ha encontrado que muchas permanecen en niveles iniciales o intermedios. El análisis considera siete factores: cultura interna, estrategia, sostenibilidad, visión de liderazgo, procesos de soporte, estructura y gobernanza, y talento humano. El reto es integrarlos y sostenerlos en el tiempo. Para Sánchez, el principal obstáculo no siempre es la falta de tecnología o de ideas, sino la ausencia de una estructura formal que asigne recursos, tiempo y responsables. Sin una gobernanza clara, los proyectos quedan dispersos entre áreas, pierden prioridad y no se mide su impacto. Innovar debe ser un proceso transversal, sostenido y abierto al aprendizaje, sin temer al fracaso y con continuidad. También te puede interesar: Guayas impulsa una nueva generación de medianas empresas La adopción de inteligencia artificial también demanda preparación. Antes de incorporar herramientas emergentes, las empresas necesitan capacidades internas, recursos y datos confiables. “La tecnología es una herramienta más para llegar a un fin”, explica Sánchez. Por ello, la innovación debe responder a la estrategia del negocio y traducirse en eficiencia, competitividad y retorno de forma medible. El acompañamiento de la AEI parte de evaluar el sistema de innovación y detectar oportunidades de mejora. Luego impulsa formación, sensibilización, cursos virtuales, encuentros entre aliados y nuevas inmersiones internacionales, dando continuidad a visitas realizadas previamente a ecosistemas como Israel, Miami y Uruguay. La meta es adaptar buenas prácticas, compartir aprendizajes, fortalecer una cultura abierta al cambio y convertir el conocimiento en proyectos concretos La innovación también se acelera mediante colaboración. La AEI conecta a empresas con startups, academia, otras organizaciones y el sector público para resolver desafíos y generar nuevos productos, servicios y modelos de negocio. Sánchez invita a perder el miedo al error: fallar rápido y con menor costo permite aprender, construir legado, generar empleo y sostenerse en el tiempo.