En el último informe de Oxfam, sobre la desigualdad económica, se muestra que en 2018 apenas 23 personas concentraban la misma riqueza que 3800 millones de habitantes en todo el mundo. La desigualdad en la distribución de riqueza es también geográfica, incluso, entre multimillonarios. El último listado de Forbes sobre los 50 más multimillonarios del mundo (aquellos cuya fortuna supera los USD 1.000 millones), refleja que estas personas están ubicadas solo en 12 países. Hace 20 años, se repartían en 13. El número de multimillonarios en América Latina tampoco está distribuido por igual en la región. Tan solo siete países latinoamericanos aparecen en el ranking de Forbes: Brasil, México, Chile, Perú, Argentina, Colombia y Venezuela. A pesar de que Brasil es el país con más multimillonarios (58), el primer multimillonario en la región es el magnate mexicano de las telecomunicaciones, Carlos Slim, con una fortuna de USD 64.000 millones. De igual forma, Slim es el quinto multimillonario del mundo. Después hay que bajar hasta al puesto 31 para encontrar al siguiente latinoamericano. Se trata del brasileño Joseph Safra, quien tiene un capital de USD 25.200 millones. Es el banquero más rico del mundo, según Forbes. Le sigue su compatriota Jorge Paulo Lemann, hombre de negocios que acumula USD 22.800 millones. Los multimillonarios de Brasil tienen una riqueza total de USD 179,1 mil millones. Pese a que el dinero de los multimillonarios en América Latina proviene de sectores diversos como las telecomunicaciones, la banca y la minería, entre otros; a nivel global, la lista refleja una tendencia. Ese es el ascenso de una industria generadora de grandes fortunas: la tecnológica. Por: María José Vilac