Falta poco para que comience el estiaje (época seca) en Ecuador, con lo que la generación de las centrales hidroeléctricas del país comenzará a decaer, dejando sobre las termoeléctricas el mayor peso para atender la demanda de energía. Las termoeléctricas son plantas que generan energía con combustibles fósiles como el gas, diésel o fuel oil, por lo que su funcionamiento no depende de las condiciones del clima, como las hidroeléctricas que requieren lluvias y caudales mínimos en los ríos. Según el Subgerente de Gestión Ambiental la Empresa de Pública de Agua Potable de Cuenca, Etapa, Rigoberto Guerrero, lo más probable es que la época seca comience en agosto de 2025, un poco más tarde que en 2024, cuando la ausencia de lluvias empezó el 18 de julio. También te puede interesar: Pluspetrol impulsa la gestión ambiental con participación comunitaria y enfoque de sostenibilidad "La presencia de lluvias, sobre todo en la parte alta de las áreas de recarga hídrica, ha sido permanente estos días. En 2024, la época de ausencia de lluvias empezó el 18 de julio. Este año la ausencia de lluvias comenzará en agosto, es muy poco probable que sea en septiembre", recalcó Guerrero el 16 de julio de 2025. En este momento, cuando todavía no ha comenzado la sequía, la energía que han aportado las hidroeléctricas, por ejemplo, el 15 de julio de 2025 fue de 3.473 megavatios potencia en promedio. Pero en los meses de mayor déficit de energía durante el severo estiaje de 2024, el aporte de hidroeléctricas cayó a 1.500 megavatios en algunos períodos. Fuente: Primicias