En la actualidad, cientos de contenedores hacen fila para poder desembarcar sus mercancías en los puertos de China y Estados Unidos. En países donde la mano de obra está siendo escasa, los contenedores se quedan inactivos en los muelles durante meses. Consecuentemente, algunas compañías de envío ahora están cobrando tasas exclusivas para garantizar la entrega en unas pocas semanas. Si bien se espera que las empresas de embarcaciones obtengan ganancias récord este año por la suma de muchos miles de millones de dólares, más embarcaciones y contendedores han sido desplegados, pero lamentablemente aún persisten retrasos desafortunados que conducen a salidas y capacidades perdidas. Los retrasos en los puertos tienen repercusiones en los horarios de desembarco. Una demora de un par de días en un puerto puede terminar agregando dos semanas al tiempo total de viaje de un buque portacontenedores. Por lo que se cuestiona ¿es esto solo un problema momentáneo en la cadena de suministro o una señal de que la logística marítima ya no puede seguir el ritmo de nuestro mundo cambiante? La industria de transporte de contenedores está desbordándose bajo la presión de la alta demanda, lo que resalta que el transporte marítimo es crucial para la economía global. Fuente: BBC