Con la crisis, el mercado laboral en el país se ha deteriorado, golpeando sobre todo a las mujeres. Ese segmento de la población es el de menor participación en el empleo pleno, tiene menores ingresos y mayor desempleo. Seis de cada 10 personas que están en el desempleo son mujeres, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Uno de los motivos por el que las mujeres han perdido su empleo es porque se desempeñan en sectores afectados por la pandemia, como servicios y comercio. Eso ha ahondado la dependencia económica de las mujeres, según el estudio Pandemia y Situación Laboral de la Mujer Ecuatoriana, realizado por la Organización y Promoción de la Economía Violeta (OPEV) y la firma de investigación de mercados Ipsos. ➤ Ver también: CAF aprueba USD 250 millones para apoyar la reactivación económica de Ecuador Pero, no solo el deterioro del mercado laboral influye en esa dependencia, sino también los cambios sociales ocasionados por la pandemia, como la teleeducación. El 18% de 600 mujeres encuestadas, en Quito, Guayaquil y Cuenca, tuvo que renunciar a su trabajo. Ingresos de familiares y préstamos informales La profundización de la dependencia económica de las mujeres se evidencia en: Menor autonomía en la toma de decisiones financieras porque un tercero se hace cargo de sus gastos, ante la pérdida del empleo. Mayor carga de tareas no remuneradas en el hogar. Las mujeres al perder su trabajo, que es su fuente de ingresos, empiezan a depender de un tercero, que en la mayoría de casos es su pareja: ese es el caso del 73% de las mujeres que participaron en la encuesta de OPEV. Un 11% dice que puede subsistir con sus ahorros, 9% asegura que sus gastos son solventados por sus padres y 7% afirma que otros familiares se hacen cargo. Incluso, la falta de recursos hace que las mujeres acudan al chulco. El 52,7% de quienes piden préstamos informales corresponde a mujeres cabeza de hogar, sostiene el buró de crédito Equifax. A largo plazo una mayor dependencia económica tiene consecuencias como menor disponibilidad de recursos para su jubilación. En el país solo el 25% de mujeres dice que obtiene recursos para ahorrar para su jubilación, en el caso de los hombres la cifra llega a 44%, según el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). Fuente: Primicias