En este contexto, Paulina Viteri, Directora de Operaciones de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Vivienda del Ecuador (Apive), destaca la importancia de políticas públicas claras y un compromiso sostenido para facilitar que más ecuatorianos puedan acceder a la casa propia. El Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) ofrece créditos hipotecarios con tasa preferencial del 4,99%, plazo de hasta 25 años y un pago inicial del 5%, facilitando el acceso a viviendas de interés social (VIS) y viviendas de interés público (VIP). Este programa no solo contribuye a reducir el déficit habitacional, sino que también genera empleo formal, con más de 500.000 puestos de trabajo vinculados al sector construcción en toda la cadena de valor. Recuperación gradual del crédito hipotecario Paulina Viteri destaca que la recuperación del crédito hipotecario ha sido gradual. En los primeros meses de 2025, la colocación de créditos mostró un crecimiento, pasando de 666 operaciones por USD 56,4 millones en marzo a 759 operaciones por USD 65,7 millones en mayo. “Aunque la recuperación es leve, esperamos que en la segunda mitad del año el crecimiento sea más acelerado, gracias a la reducción de tasas de interés y a la mayor disposición de las entidades financieras”, explica. El incremento del salario básico unificado a USD 470 mensuales ha permitido ajustar los montos máximos para créditos destinados a viviendas VIS y VIP, ampliando las oportunidades para los ciudadanos. También te puede interesar: Arquitectura para sentir: el nuevo rumbo del Colegio de Arquitectos del Ecuador - Provincia de Pichincha Inversión pública para fortalecer la construcción El sector público también juega un papel fundamental. El Miduvi anunció una inversión de 172 millones de dólares para la construcción de hasta 15 mil viviendas en 2025, enfocadas en familias de bajos recursos. De esta cifra, 130 millones se destinan al programa de créditos para viviendas VIP y VIS, y 42 millones a bonos de vivienda, que pueden alcanzar hasta 7.050 dólares por familia beneficiaria. Para Paulina Viteri, la sinergia entre el Gobierno, la banca y el sector privado es vital para garantizar que más ecuatorianos accedan a una vivienda digna y para dinamizar la economía. “El acceso al crédito y la construcción de viviendas no solo mejoran la calidad de vida de las familias, sino que también generan empleo formal y contribuyen al desarrollo económico sostenible del país”, concluye.