A pesar de la ligera variación negativa de -0.3% en las reservas de vivienda entre enero y mayo de 2025, la muestra que representa el 65% del mercado inmobiliario nacional refleja una realidad compleja que requiere atención inmediata. Viteri explicó que el acceso a la vivienda ha sufrido un descenso del 3.6% en la colocación de crédito hipotecario, con una caída del 11% en la colocación de créditos por parte del BIESS. Este escenario contribuye a un déficit habitacional total del 46.2%, dividido en un 31.8% de déficit cualitativo —viviendas en mal estado— y un 14.4% de déficit cuantitativo, representando a quienes no poseen vivienda propia y dependen del alquiler. La resiliencia del sector pasa por el reconocimiento de que las personas con menor capacidad de crédito son también las que menos recursos tienen para acceder a una vivienda digna. Paulina Viteri subrayó que la recuperación sostenible del sector inmobiliario requiere una coordinación efectiva de políticas públicas, así como una alianza sólida entre instituciones para garantizar el financiamiento adecuado. Entre las iniciativas mencionadas, destacó la relevancia de programas como MITI-MITI y la devolución del IVA, que han demostrado ser claves para fomentar el crecimiento en la venta de inmuebles. La directora de APIVE insistió en la necesidad de intensificar la difusión de estos programas para que más ciudadanos puedan beneficiarse y así estimular la demanda activa en el mercado de vivienda. Finalmente, Viteri concluyó que la clave para dinamizar el sector radica en la coordinación estratégica entre actores públicos y privados, apoyando el desarrollo inmobiliario sostenible y accesible para la población. Con estas acciones conjuntas, el sector podrá responder a las necesidades habitacionales y contribuir al desarrollo económico del país.