El sector asegurador ecuatoriano atraviesa una etapa de crecimiento sostenido, fortalecimiento patrimonial y estabilidad técnica. De acuerdo con la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros (SCVS), el desempeño de 2025 y los primeros meses de 2026 evidencia un mercado más sólido, con primas en expansión, mejores resultados técnicos y una gestión más eficiente del riesgo. Un mercado en expansión El mercado asegurador ecuatoriano cerró el 2025 con resultados positivos. Según la SCVS, la prima neta emitida alcanzó USD 2.368 millones, frente a los USD 2.241 millones registrados en 2024, lo que representó un crecimiento aproximado de 5,7%. A abril de 2026, la tendencia se mantuvo: las primas netas emitidas llegaron a USD 802,8 millones, por encima de los USD 774,3 millones registrados en abril de 2025. Uno de los indicadores relevantes fue la reducción de la tasa de siniestralidad neta retenida devengada, que pasó de 40,27% en 2024 a 37,89% en 2025. Aunque los siniestros pagados aumentaron de USD 922,3 millones a USD 961,4 millones, el crecimiento de las primas y las operaciones con reaseguradores permitieron sostener niveles adecuados de rentabilidad técnica. El resultado técnico también presentó una recuperación importante. En 2025 llegó a USD 228,5 millones, frente a los USD 182,1 millones de 2024, equivalente a un incremento cercano al 25,5%. Este indicador demuestra el resultado del giro del negocio de la actividad aseguradora y refleja una mayor eficiencia operativa del sector. Solvencia y respaldo patrimonial Adicionalmente, el sector evidencia un fortalecimiento financiero y patrimonial. Los activos crecieron de USD 2.435 millones en 2024 a USD 2.658 millones en 2025, mientras que las reservas técnicas, que son las que respaldan a las aseguradoras frente a los posibles siniestros, aumentaron de USD 827,5 millones a USD 875,3 millones. Por su parte, el patrimonio pasó de USD 687,6 millones a USD 732 millones, fortaleciendo la solvencia y capacidad de respaldo de las compañías aseguradoras. También te puede interesar: De Tetris a la acción climática: La misión de Henk Rogers Estos indicadores reflejan una posición sólida y estable del sector asegurador, con capacidad de respaldo financiero y perspectivas favorables para 2026. La liquidez, por su parte, se mantuvo prácticamente constante, con una leve variación de 1,26 a 1,25, lo que demuestra capacidad en sus activos frente a sus obligaciones. Entre los ramos con mayor dinamismo se destacan Vida Colectiva, Incendio y Líneas Aliadas, Vehículos, Rotura de Maquinaria y Responsabilidad Civil. Estos segmentos registraron crecimiento en primas retenidas devengadas y, en varios casos, una evolución técnica favorable. No todos los ramos enfrentaron el mismo escenario. La SCVS identifica mayores presiones en Asistencia Médica, Agropecuario, Aviación, Montaje de Maquinaria y Crédito a las Exportaciones, debido al deterioro de su índice de siniestralidad y al incremento en los costos de siniestros. Estos segmentos exigen una gestión más fina del riesgo y modelos de cobertura sostenibles. Protección económica y cultura aseguradora El seguro cumple un rol clave en la estabilidad económica del país y en la protección patrimonial de personas y empresas. En Ecuador, la penetración del mercado asegurador se mantiene alrededor del 1,8% del PIB, una cifra aún baja frente al potencial del sector y frente a otros mercados de la región. Sin embargo, las primas netas emitidas crecieron de USD 1.606 millones en 2021 a más de USD 2.368 millones en 2025. Esta evolución evidencia una mayor conciencia sobre la importancia del seguro como herramienta de protección y estabilidad financiera. Para personas y empresas, los seguros funcionan como un mecanismo de respaldo frente a crisis, desastres naturales, accidentes, emergencias de salud o pérdidas patrimoniales. En el ámbito empresarial, permiten sostener la continuidad operativa, proteger activos, reducir el impacto financiero de un siniestro y generar condiciones más seguras para invertir, producir y emplear. Regulación, tecnología y confianza La SCVS identifica como retos el cumplimiento de inversiones obligatorias, la gestión del calce entre activos y pasivos y la transición hacia una supervisión basada en riesgos. A la par, la digitalización impulsa analítica de datos, inteligencia artificial, automatización y seguros paramétricos para mejorar la gestión del riesgo, la atención de siniestros y la protección del asegurado.