A pesar de los fenómenos mundiales que afectaron la economía global, la inversión en startups de Latinoamérica creció, pasó de 582 rondas en 2021 a 784 en 2022, destacó Endeavor México. Sin embargo, las inversiones fueron de menor cantidad, de tres a cinco millones de dólares, en promedio y los financiamientos en rondas semilla incrementaron 62%, asimismo el 83% de los emprendedores recibieron su primera inversión. Lo anterior muestra que los inversionistas privilegiaron la rentabilidad y los unit economics de las empresas, por encima del crecimiento acelerado de las ventas, revela el informe “Insights: Ecosistema de Venture Capital y Growth Equity en Latinoamérica 2022”. Sectores con mayor inversión En cuanto a los sectores, e-commerce y fintech dominaron las inversiones al abarcar el 52% del financiamiento. Fintech contó con 191 inversiones y un monto total de USD 2.7 billones, en tanto e-commerce lideró 90 rondas y un monto de USD 1.4 billones. Sin embargo, en 2022 se vio un crecimiento exponencial, del 912%, en la inversiones en startups de tecnología limpia (cleantec) y las enfocadas en la agricultura (agtech), estas últimas contaron con 81 inversiones y un monto de USD 1.3 billones. También se mostró un incremento del 702% en gaming comparado con las inversiones recibidas en 2021. Este sector contó con 13 inversiones y USD 78 millones de inversión. El crecimiento de inversiones en estos sectores se debe, de acuerdo con Robles, al potencial crecimiento que tienen estas startups emergentes, a las características del nuevo consumidor después de la pandemia y a que las grandes rondas se hicieron escasas y ahora se ve una actividad mucho mayor en etapas tempranas. También te puede interesar: Las ciudades con los mejores ecosistemas para startups “Creemos fuertemente que la siguiente generación de emprendedores o grandes empresas latinoamericanas vienen de estos emprendedores que están creciendo, consolidado y que no solo están teniendo acceso a capital sino acceso a deuda, donde los bancos tradicionales empiezan a otorgar líneas de millones de dólares a los emprendedores”. Fuente: El Economista