Los datos preliminares sugieren que el crecimiento de las primas y las ganancias repuntará en 2021, especialmente en las regiones en las que el fuerte despliegue de vacunas ha hecho que muchas actividades vuelvan a ser posibles. Pero incluso antes de 2020, el sector de seguros se enfrentaba a desafíos. Ahora, esos problemas han adquirido una urgencia aún mayor: Vientos en contra del crecimiento de los ingresos Hay tres factores estructurales que dificultan el crecimiento del sector: la persistencia de las bajas tasas de interés que presionan a los negocios basados en los diferenciales, como los seguros de vida; las presiones sobre los precios impulsadas por la transparencia de las tarifas, los atacantes digitales y las opciones de menor costo ; y, una demanda orgánica que solo crece lentamente en los mercados maduros. Este último aspecto es especialmente preocupante, ya que el crecimiento en las economías desarrolladas procede, sobre todo, del aumento de los precios y no del volumen o de los nuevos riesgos cubiertos, lo que pone de manifiesto el riesgo de que el sector pierda su relevancia con el tiempo. Una continua “lucha por el cliente” Las empresas de tecnología de seguros o insurtechs están impulsando la innovación digital y la disrupción en el sector, con inversiones en todo el mundo que han crecido de USD 1.000 millones en 2004 a USD 7.200 millones en 2019 y USD 14.600 millones en 2021. Más del 40% de las insurtechs se enfocan en los segmentos de comercialización y distribución de la cadena de valor de los seguros, lo que les permite resolver los puntos críticos de los clientes a través de un customer experience mejorado digitalmente que podría suponer una amenaza competitiva para las empresas tradicionales. Y aunque algunos de estos actores han visto caer el precio de sus acciones desde su salida a la bolsa, creemos que una experiencia digital del cliente distintiva será un requisito previo para el crecimiento del sector. Un cambio de valor hacia los intermediarios En los últimos cinco a diez años, los corredores se han convertido en los claros ganadores del sector, ya que tanto los inversionistas públicos como los privados reconocen su posición de fuerza en la cadena de valor de los seguros. Los rendimientos totales para los accionistas son mucho más altos para los corredores que para otros segmentos de la industria, y las firmas de capital privado están invirtiendo. Dado que las aseguradoras no controlan sus canales de distribución tan estrechamente como otros sectores financieros, podrían correr un riesgo aún mayor de convertirse en puros proveedores de balances financieros, mientras que los intermediarios mantienen un modelo de relación con el cliente sin activos. El cambio hacia lo digital es quizá la última oportunidad para que las aseguradoras recuperen la ventaja en esta “lucha por el cliente”. Mejora limitada de la productividad Aunque muchas aseguradoras han emprendido programas de ahorro de costos, los resultados globales no han sido fructíferos. En todo el sector, las mejoras de productividad han sido limitadas. Entre 2014 y 2019, los ratios de gastos se redujeron solo para el 45% de las aseguradoras globales de bienes y accidentes (B&A) (property and casualties, o P&C) (con importantes variaciones entre regiones). Para muchos, los ratios no se movieron o incluso aumentaron. Se trata de un resultado decepcionante para un sector que ha comunicado tanto la necesidad de mejorar la productividad. Como consecuencia de estos desafíos de larga duración, el beneficio económico —es decir, las ganancias después del costo del capital— en el sector de los seguros está prácticamente estancado Reiniciar la creación de valor Los retos son profundos. Y los líderes de las aseguradoras también deben hacer frente a varias tendencias desencadenadas por el Covid-19. Es un momento único; las aseguradoras se enfrentan ahora a varias cuestiones estratégicas fundamentales. De acuerdo a McKinsey, los equipos de liderazgo deben aprovechar nueve palancas de valor: Abordar estos nueve imperativos ayudará a los operadores de seguros a responder las preguntas estratégicas sobre “cómo jugar”. Pero los retos y las tendencias recientes a las que se enfrenta el sector obligarán a algunas aseguradoras a pensar, también, en “dónde jugar” y a reequilibrar sus carteras de negocios y revisar su asignación de capital en consecuencia. En este informe, la consultora se centró en esta cuestión urgente: ¿dónde deben actuar las aseguradoras (en términos de geografía, líneas de negocios y posición en la cadena de valor) para renovar la creación de valor y a sí mismas? Y la conclusión es que la mayoría de las aseguradoras se beneficiarían si enfocarán más su cartera en los negocios de los que son los mejores propietarios naturales.