Afortunadamente, vivimos en tiempos de disrupción y el romper paradigmas forma parte de nuestro día a día, no solo con la implementación de herramientas tecnológicas que nos ayuden a optimizar nuestro negocio, estrategias de desarrollo de nuevos productos y servicios que nos hagan más competitivos; puesta en marcha de iniciativas creativas que creen una experiencia maravillosa para que nuestro cliente vuele. Ahora, tenemos la oportunidad de impactar positivamente y de forma individual en nuestro entorno. Más allá de las actividades que ejecuta nuestra empresa en su plan de responsabilidad social, está en nuestras manos independientemente de nuestro rol, identificar un nexo concreto entre el cumplimiento de nuestros objetivos y su impacto directo a alguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Para lograr ser empresas rentables y sostenibles existen infinitos caminos. Aquí enumero algunas actividades que te aconsejo tomar en cuenta para comenzar a aprovechar el conocimiento, aptitudes y pasiones de tus equipos con el fin de fomentar iniciativas más viables, conscientes y que permitan el crecimiento exponencial del negocio, manteniendo como pilar fundamental, el impacto positivo y colateral en nuestra sociedad. Identifica las aptitudes apasionantes para tu equipo. Es más fácil organizar iniciativas de impacto hacia el entorno involucrando el talento y la pasión del equipo que ya tienes. Motivas a tu fuerza laboral, fomentas la diversión y generas valor hacia afuera (e incluso entre áreas internas). Fomenta las prácticas que demuestren beneficios ecológicos. Propicia espacios para que tu equipo proponga proyectos que busquen la reducción de consumo energético, la producción con menor huella de carbono, un plan de logística y operaciones no solo más costo-eficiente sino que apoye a población vulnerable, por nombrar algunos ejemplos. ¿La recompensa? Átala a formación valiosa más que a bonificaciones monetarias. El pilar de la sociedad sostenible es la familia. Busca entregar incentivos y beneficios para toda la familia de tus colaboradores, de esta manera, no solo fomentas el cumplimiento de los objetivos de su rol sino también contribuyes a su estabilidad emocional, su buen estado de salud y el desarrollo de una cultura laboral empática. Para lograr encontrar esos puntos de convergencia entre las necesidades de nuestra sociedad, nuestro país y nuestro planeta, debemos evaluar con asertividad y empatía, aprovechando todo lo que tenemos, mientras nos desempeñamos en nuestras tareas diarias. La pregunta que debemos hacernos en nuestro día a día debería ser: ¿Qué puedo hacer adicionalmente con lo que ya sé/tengo para mejorar la vida de más personas? Por _ Mariangel Hernández | @mariangelstrategist