La vitrina para el comprador se hace casi infinita y lo mismo pasa para quien quiere conquistar mercado internacional con algún producto. Y allí es donde entran en escena las empresas courier, el nexo para cruzar océanos. Este giro de negocio ha crecido en los últimos años y es tan relevante que desde 1994 se integró la Asociación Ecuatoriana de Empresas de Mensajería Expresa y Courier (ASEMEC). Marcelo Arteaga es presidente de dicha entidad y comparte datos para sacarle provecho al beneficio que representa el servicio de paquetería tipo B, que está exento de impuestos. Beneficiarios: ecuatorianos mayores de 18 años. 4x4: porque el peso de lo que recibe o envía tiene que ser menor o igual a los 4 kilogramos. Lo mismo en cuanto al costo, que sea menor o igual a USD 400. USD 1.600, valor comercial máximo de los artículos que se prevean traer durante un año. No exceder las 3 unidades de productos exactamente iguales. De lo contrario provocará controles por parte de Aduana porque este servicio es de uso personal y no comercial. Tecnología: celulares, computadoras y tablets no entran en la categoría B, es decir, pagan el IVA del 12% adicional. Tiempo de entrega: localmente puede tardar entre 48 a 24 horas según la tienda virtual donde se compre. En pedidos al extranjero el promedio es de 5 a 12 días laborables. Inversión: los costos inician en USD 5 en compras locales y entre USD 15 a USD 20 si lo que se trae de afuera pesa entre dos a tres libras. Además, para Arteaga el plus de utilizar el servicio courier es que hay “formalidad y eficiencia” con lo que el cliente gana respaldo. ASEMEC, por ejemplo, abarca aproximadamente el 66 % del mercado total. Eso se traduce en que disponen de vuelos diarios a Ecuador, ágiles tiempos de Aduana, trazabilidad en los paquetes y “sumado a que por la cantidad de volumen que manejamos, podemos ofrecer buenas tarifas”, asegura su presidente. Algo que definitivamente no sucede con los “viajeros que venden la libra en su maleta por cierto valor, pero sin ninguna garantía”, enfatiza este empresario que también es representante de LAAR Courier S.A. Él está convencido de que en esta competencia informal solo pierde el usuario, porque la persona que le trae su encomienda “puede que en un momento ya ni le responda al WhatsApp”. De allí que el servicio al cliente considera Arteaga, es algo que los fortalece como agrupación. Entre los miembros de ASEMEC figuran Servientrega, LAAR Courier, Tramaco, Urbano, DHL y Grupo Entregas/FedEx. Upper Express: atención personalizada A ese aspecto diferenciador también apunta Upper Express. Paulina Vallejo es una de sus clientas en Guayaquil y explica que lo usa para traer “cosas chiquitas”, porque en lo que se refiere a mercadería electrónica se lo pide a amigos de confianza que vuelven de viaje. Lo más funcional para Paulina es traer ropa para su hija, productos de skincare, zapatos y alguna cosa de Amazon que no se encuentre en Ecuador. Ese comportamiento se replica en la gran cantidad de usuarios de courier. Juan Andrés Begué es gerente de producto y marketing de Upper Express y cuenta que “los pedidos más comunes son de artículos de Amazon, pero la búsqueda de moda y ropa, en particular de SHEIN y otras tiendas similares, son muy populares”. Para Begué lo importante es que sea cual sea el pedido, la atención personalizada se perciba en cada paso. Esa cercanía la han conseguido con la app de Upper Express. Allí el cliente puede “interactuar con su paquetería de forma directa y eficiente, ya sea para decidir cuándo embarcar su pedido o para dividir el encargo y traerlo por partes”, describe el vocero de la marca. En cualquier caso, la buena noticia es que los ecuatorianos tenemos un cupo de USD 1.600 anuales para traer cosas del exterior sin pagar impuestos. Vale la pena recordar que hay seis categorías en total y que la Aduana mantiene en su página web la lista de couriers autorizados (son 90 actualmente) para no caer en ninguna estafa.Texto: Catherine Yánez Lagos