Sin embargo, cuando las mantas o medir el tiempo de actividad de los radiadores no es suficiente, se debe optar por nuevas alternativas, y una de las tendencias de este invierno están siendo las cortinas térmicas. Te contamos todos sobre esta alternativa que promete una factura más reducida sin perder una pizca de calor en los hogares. ¿Qué son las cortinas térmicas? Este tipo de cortina está fabricada con materiales que garantizan un aislamiento térmico en un espacio determinado al situarse junto encima de las ventanas. A diferencia de las cortinas ‘de toda la vida’, concebidas para ocultar el sol y mantener nuestra privacidad, las cortinas térmicas van un paso más allá y al estar fabricadas con telas más gruesas que forman pliegues permiten que el frío quede atrapado en la estructura y por ende, se potencie el confort. Como apunte, recordar que las cortinas térmicas no calientan, sino que aíslan. El truco de las cortinas térmicas reside en los materiales aislantes empleados y sus diferentes capas: la primera, la más superficial, está fabricada en materiales tradicionales como algodón, por lo que no se pierde el encanto estético. La segunda de las capas, la intermedia, suele emplear materiales resistentes como el fieltro o el poliéster, y la última y exterior, protege las otras dos capas del sol y bloquea el vapor. Ventajas de las cortinas térmicas Si en algún momento te has preguntado si realmente las cortinas térmicas funcionan la respuesta es sí, especialmente cuando ofrecen los siguientes beneficios: Ayudan a reducir las corrientes de aire en los hogares. En verano, cerrar las persianas y agregar cortinas térmicas reduce mucho las temperaturas. En invierno, ocurre al contrario al ejercer de barrera aislante. El uso de cortinas térmicas implica mayor ahorro energético. De hecho, se estima que estas permiten ahorrar hasta el 46% en la factura de la calefacción en invierno. Fomenta una temperatura homogénea en todo el hogar. Su instalación es igual a la de las cortinas convencionales. Son duraderas al emplear materiales y de calidad, por lo que la inversión se ve compensada a lo largo del tiempo. Fuente: Architectural Digest