En una esquina de Quito, un pequeño local comenzó en 1988 con una propuesta clara: ofrecer helados 100% naturales, sin aditivos, hechos de manera artesanal. Así nació Corfú, un emprendimiento familiar que, con el tiempo, se convirtió en ícono de la capital ecuatoriana y en parte del ADN gastronómico local. Un sabor que trasciende generaciones Lo que empezó como una alternativa saludable e innovadora en su momento, hoy es una tradición que cruza generaciones. Familias enteras han crecido con sus sabores de abuelos a nietos y el nombre Corfú evoca recuerdos, momentos compartidos y, por supuesto, una deliciosa variedad de opciones que evolucionan sin perder su esencia. En la era de lo natural y lo consciente, Corfú brilla con luz propia. Todos sus helados están elaborados con frutas frescas, ingredientes locales y técnicas que priorizan la calidad sobre la cantidad. ¿A qué sabe el verano en Quito? Cada estación tiene su propio sabor, pero el verano quiteño tiene favoritos indiscutibles: Mandarina, mora, naranjilla y frutos rojos se ubican entre los más pedidos, gracias a su frescura, intensidad y conexión directa con la tierra ecuatoriana. Son sabores que evocan infancia, sol y tradición. Pero eso no es todo. En un giro moderno, Corfú también innova con propuestas que responden a las nuevas tendencias del consumo saludable. También puedes leer: El sabor del momento: chocolate sin azúcar (y vegano) Uno de los favoritos más recientes es el helado de chocolate sin azúcar, a base de agua y completamente vegano. Esta opción, perfecta para quienes buscan bienestar sin sacrificar placer, ha ganado adeptos rápidamente. Y si hablamos de clásicos reinventados, el chocobanana se posiciona como otro must del verano. Una combinación que despierta nostalgia, pero con un toque contemporáneo. Corfú en el corazón (y en la vitrina) Con más de 24 sabores en rotación, la experiencia Corfú va mucho más allá del producto. Es una invitación a reconectar con lo local, apoyar lo artesanal y disfrutar sin culpa. Cada helado cuenta una historia: la del emprendimiento familiar que decidió hacer las cosas diferentes, y que logró mantenerse vigente en un mercado cada vez más competitivo.