Como parte de sus buenas prácticas en Responsabilidad Social, se enfoca en promover la igualdad de derechos, en la educación, en la inclusión, y en fomentar oportunidades de crecimiento para nuestra comunidad, pero, sobre todo, para aquellos que más lo necesitan. Un logro importante ha sido el de asumir por segundo año consecutivo, el liderazgo del ODS 1, Fin de la Pobreza, en donde la inclusión financiera juega un rol decisivo. Desde entonces, sus acciones se han encaminado a generar el acceso a servicios y productos financieros, garantizando la protección de cada socio, estimulando sus capacidades mediante programas de Educación Financiera. Con la intención de hacerle frente a este problema y teniendo el conocimiento de que en las mujeres el índice de inclusión financiera es significativamente menor y que esto no las expone únicamente a un mayor riesgo económico, sino que también están expuestas a la violencia, trabajo infantil, discriminación, delincuencia, desempleo, entre otras, nos comprometimos a reducir las brechas de un grupo de 40 mujeres de las cuales el 88% son cabezas de hogar. Durante su liderazgo de mesa, los contenidos fueron divididos en 5 fases orientadas a capacitarlas en derechos humanos, educación financiera, competencias digitales y comercialización. Se ha conseguido que el 81% acceda a una cuenta y un 77% a un crédito destinado a su negocio y en lo que respecta a su medición de impacto, por cada USD 1,00 de inversión que generan las beneficiarias se producen USD 33,70 de Impacto Social. Para Cooprogreso apoyar estas iniciativas que permitan mejorar la calidad de vida, y ayudar a generar un un impacto positivo en la sociedad y aún más en las mujeres, al sentir que realmente se ha marcado la diferencia.