Sin embargo, acorde al libro “Cooperativismo, un modelo exitoso en el Ecuador” de la Caja Central Finacoop, la cooperación, como modo de vida, se remonta a tiempos preincaicos mediante trabajos mancomunados o mingas, obras que van en beneficio del entorno comunitario o familiar. Para la década de 1930, el movimiento cooperativista comienza a jugar un rol importante en la transformación agraria de la Sierra en medio de una época de inestabilidad. Según el economista e historiador Wilson Miño Grijalva, el 30 de noviembre de 1937 se decretó la primera Ley de Cooperativas, que dio el primer impulso para el crecimiento del sector cooperativo en el Ecuador. Este documento, basado en las ideas, normas y cánones del cooperativismo europeo, se enfatiza en los fines sociales y detalla que estas entidades son sin fines de lucro, solidarias y buscan el mejoramiento económico de sus socios. En la ley se detalla también la estructura interna y administrativa con la que hasta ahora trabajan las cooperativas, como es la Asamblea General, el Consejo de Administración, el Consejo de Vigilancia y la Gerencia General. Ya en la década de 1960 comienza el crecimiento más importante del sector cooperativo gracias al Estado, la Iglesia Católica y varias organizaciones no gubernamentales. En 1961, bajo el mandato de José María Velasco Ibarra, presidente de la República en aquel entonces, se fundó la Dirección Nacional de Cooperativas, que tuvo como finalidad el desempeño de actividades netamente administrativas, de registro y fiscalización. Para 1963, según Financoop, nace la Federación Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito como ente de representación de estas instituciones financieras. En 1966 se expide la segunda Ley de Cooperativas en el gobierno de Clemente Yerovi Indaburu bajo los parámetros y recomendaciones establecidas en la 49 Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo. Allí se estableció que diversas entidades estatales participen en la promoción del cooperativismo y en la otorgación de préstamos. Esta ley tuvo varias reformas hasta que entró en vigencia la actual Ley Orgánica de Economía Popular y Solidaria, en 2011.Por _ Andrés Calvopiña