El sector cooperativo financiero, en 2025, mostró resiliencia frente a un escenario adverso, signado por la inseguridad, la crisis económica y otros elementos del entorno que no han favorecido la recuperación económica. En Ekos, conversamos con Edgar Peñaherrera, Gerente de la Red de Integración Ecuatoriana de Cooperativas de Ahorro y Crédito (ICORED), quien explicó que los activos crecieron sobre el 7% comparados con el año anterior; de igual manera, los depósitos crecieron alrededor del 10%. “La situación económica del país no ha permitido una expansión importante del crédito y la liquidez ha llegado a niveles bastante altos”, destaca el experto. Retos en el sector Este sector sigue en un entorno complejo. La inseguridad destruye los emprendimientos y esto genera una desaceleración de la actividad crediticia. “Hay que adaptarse a nuevos mercados, incorporar nuevas metodologías y ofrecer servicios financieros tecnologizados. El reto de incrementar la inclusión financiera sigue latente y en eso hay que profundizar, pensando siempre en productos financieros para localidades o segmentos de personas que requieren adaptación de los productos y servicios a sus realidades”, señala Edgar. Esto debe ser posibilitado por la normativa que rige a las COACs. Morosidad y calidad de cartera En 2025, la morosidad cerró en 8,5%, mientras que los alivios financieros otorgados en años anteriores no alcanzaron para permitir la recuperación económica de los socios, en un contexto en el que la economía no terminó de despegar. “Sin embargo, alienta saber que los golpes causados a los microempresarios y pequeños emprendedores ya se terminan de asumir y, con las nuevas colocaciones con mayores restricciones, se espera la reducción de este indicador en 2026. Por otro lado, la cobertura de provisiones se fortaleció, llegando en promedio al 105,28%, mejorando del 97,64% presentado en 2024”, destaca. También te puede interesar: La morosidad alcanza el 4,73% y marca el pulso del crédito en Ecuador Gobierno corporativo Las cooperativas son sociedades de personas que implementan procesos democráticos para el ejercicio del gobierno. “En ese contexto, es importante mantener un gobierno cooperativo adecuado, sustentado en el orden y respeto de las funciones, procesos y normativa, además de la transparencia y la administración eficiente de los conflictos de interés”, afirma. La normativa emitida desde el organismo de control ratifica la visión de cuidar la gobernabilidad como actividad transversal en las instituciones del Sector Financiero Popular y Solidario. Transformación y competitividad En la actualidad, el rol de la digitalización es importante. Al igual que en otras entidades, la implementación de tecnologías aporta a la generación de nuevos productos y servicios y, sobre todo, acerca la cooperativa a los socios, quienes cada vez esperan servicios financieros digitalizados que aporten a su desarrollo económico y social. “Los socios son atendidos con productos de calidad como códigos QR para el pago de servicios, créditos digitales y billeteras móviles”, afirma Edgar. Visión propositiva Es importante consolidar un verdadero ecosistema de pagos donde actúen todas las organizaciones del Sistema Financiero Nacional, facilitando la adquisición de bienes y servicios de bajo valor. “Esto permitirá que los socios mantengan sus recursos en las cuentas de las COACs, contribuyendo a reducir el costo de fondeo, lo que a su vez mejoraría la eficiencia institucional y, a largo plazo, las posibilidades de acceso al crédito para socios y comunidad en general. Esto, acompañado de una buena regulación y supervisión adecuada, garantiza la consolidación de un sector que ha demostrado resiliencia, capacidad y servicio a los ecuatorianos”, concluye el experto.