Sus altas tasas de crecimiento en depósitos y crédito en los últimos años son el reflejo de un incremento en el número de socios, quienes buscan un mayor acceso a tasas de interés activas y pasivas más convenientes. El segmento 1 del sector financiero popular y solidario aglutina a las 33 cooperativas más importantes del país. Este segmento, a junio de 2019, reportó una cartera de crédito de USD 8.057 millones, que correspondió al 28,3% del total de la cartera de la banca privada. Mientras que en depósitos, las cooperativas segmento 1 reunieron USD 8.305,6 millones, lo que equivale al 26,6% del total de depósitos que mantiene la banca privada. Pero el crecimiento del sector cooperativo no va en detrimento al control de riesgos. Al analizar los indicadores de morosidad de la cartera, estos mejoran respecto al año anterior. La morosidad de la cartera de crédito es un indicador que se calcula en base a la relación de la cartera vencida y contaminada (que no devenga intereses) sobre la cartera total. Mide el porcentaje del monto de crédito que no se está recuperando. En el sistema de cooperativas, la morosidad del total del sistema se redujo de 3,8% en junio de 2018 a 3,6% a junio de 2019. Evidentemente, cada vez se acercan a los niveles de los bancos privados, que en el primer semestre de este año registraron una morosidad del 2,95%. Esto con la consideración que las cooperativas trabajan en su mayoría en los segmentos de consumo y microempresa, sin otorgar créditos corporativos. Cooperativa Riobamba es la organización, dentro de este segmento, que presentó menor morosidad con un índice del 1,4%, mientras que CACPE Pastaza y Cooperativa Tulcán reportaron indicadores de 1,6% y 2% respectivamente. Al analizar las instituciones por segmento de crédito, se evidenció que los segmentos de microcrédito (5,13%), comercial prioritario (3,2%) y consumo prioritario (3,1%) son los de mayor morosidad. Sin embargo, sus niveles son similares o incluso inferiores a los observados en la banca privada, en la cual la morosidad del microcrédito se ubicó en 5,14% y la del consumo prioritario en 4,9%. Los segmentos de crédito inmobiliario (1,33%) y consumo ordinario (2,56%) son los de menor morosidad en el sector cooperativo. Por: María José Vilac y Víctor Zabala