Este delito consiste en el ingreso o salida de mercancías que no son presentadas o declaradas ante una autoridad de la aduana, utilizando frecuentemente los pasos clandestinos, con el fin de evitar el pago de impuestos o tasas arancelarias determinadas por la legislación de un país. Sus impactos son nocivos y altamente preocupantes. Acorde a la Asociación Latinoamericana Anticontrabando (Alac), entidad que nació en 2016 para luchar contra este delito, el contrabando es uno de los tipos de crimen organizado que más dinero recauda en el mundo. Solo en Latinoamérica mueve alrededor de USD 210.000 millones anuales, es decir, el 2% del Producto Interno Bruto (PIB) de la región, según cifras publicadas en mayo de 2019. De acuerdo al último informe del Índice del Entorno Global del Comercio Ilícito, que mide el grado en que los países reaccionan al comercio ilícito mediante acciones e iniciativas, para combatir el contrabando, Ecuador se encuentra ubicado en el puesto 60 de un total de 84 países y en el lugar 12 de 19 naciones de la región, con una puntuación de 50,1 sobre 100. Sin duda, Ecuador tiene mucho por hacer en la materia. ¿CÓMO AFECTA EL CONTRABANDO AL PAÍS? Mientras más crece el contrabando, más daño produce al país, tanto en la industria privada como al Estado, incluso a la misma ciudadanía que no conoce la verdadera procedencia de este tipo de productos. Aunque algunas entidades gubernamentales, como el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca (Mpceip) y el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae), estiman que las pérdidas ocasionadas por el contrabando -en evasión tributaria- bordean los USD 400 millones, se considera que esa cifra es muchísimo mayor por el impacto en generación de empleo, por ejemplo. Para esta investigación solicitamos cifras actualizadas y la opinión de Senae, así como del SRI y del Ministerio de Economía.Buscábamos conocer el impacto general del contrabando en la economía nacional. Lamentablemente ninguna de estas tres instituciones aceptó darnos una entrevista. Sin embargo, las cifras presentadas en este informe, que corresponden a Senae, fueron proporcionadas por el Ministerio del Trabajo y Mipro. Por su lado, Diego Malo Toral, Presidente de la Cámara de Industrias, Producción y Empleo, CIPEM, indica que las cifras reflejan que el perjuicio “está en el orden de los USD 2 mil millones. Es un monto demasiado alto y si lo comparamos o hacemos una relación con el PIB industrial del país, es casi un 15%”. Otros representantes del sector productivo, como la Cámara de Comercio de Quito, sostienen que es muy difícil estimar la evasión del comercio ilícito debido a que es complicado determinar su cobertura y medición; las cifras y estadísticas, tanto del Ecuador como del resto de países de la región, son insuficientes. No obstante, se considera que sí es posible investigar, monitorear y cuantificar el daño que el contrabando provoca, ya que de estos elementos dependerá el éxito de la lucha contra este mal. Además, este fraude fiscal incide en que la competitividad del Ecuador disminuya con respecto a los países de la región. Golpea al sector laboral formal y genera una competencia desleal, puesto que, un producto de origen ilícito comúnmente es muchísimo más barato que el que paga tributos, ocasionando que el estado perciba cada vez menos ingresos en sus arcas. Con el contrabando todos perdemos. Los consumidores, por ejemplo, suelen ser engañados al momento de la compra. Los delincuentes hacen pasar imitaciones, que pueden ser de mala calidad, como mercadería original, como es el caso de los productos para la vestimenta (ropa, telas y calzado). Además, pueden ser perjudiciales para la salud, como los cosméticos y algunos fármacos de dudosa procedencia.