Para Contecon Guayaquil, la infraestructura portuaria debe desarrollarse antes de que llegue la demanda. Jesús Cáceres, CEO de Contecon Guayaquil, sostiene que anticipar inversiones es determinante para garantizar calidad de servicio a navieras, exportadores e importadores y evitar que la carga busque otras alternativas en la región. Cáceres se incorporó a la compañía en mayo de 2025, después de una trayectoria desarrollada principalmente en APM Terminals. Entre 2011 y 2023 trabajó en operaciones vinculadas con Algeciras y Tánger y posteriormente gestionó terminales de Europa y África. Esa experiencia marca su visión sobre la necesidad de planificar capacidad con una perspectiva de largo plazo. Desde el inicio de la concesión, en 2007, Contecon ha invertido más de USD 400 millones en el Puerto Libertador Simón Bolívar. La empresa trabaja con el Gobierno en un plan de desarrollo orientado hacia 2030. Según sus proyecciones, si las exportaciones y las importaciones mantienen el ritmo actual, en 2028 podría agotarse no solo la capacidad de la terminal, sino la capacidad portuaria disponible en Guayaquil. El impacto de la operación también se refleja en su contribución al Estado. Cáceres señala que, desde 2007, la compañía ha generado más de USD 1.700 millones mediante tasas, obligaciones y aportes a entidades como Aduana, la autoridad portuaria y el Servicio de Rentas Internas. “Nuestra función no es únicamente mover carga; también es facilitar que los exportadores lleguen a los mercados y que la industria reciba los insumos que necesita”, afirma. Te puede interesar: AquaVision 2026 plantea más resiliencia, tecnología y colaboración para la acuicultura Guayaquil conserva ventajas estructurales para el comercio exterior. Su cercanía con centros productivos y de consumo, la protección natural del estuario y la disponibilidad de servicios empresariales, logísticos y aeroportuarios fortalecen su posición. Para Cáceres, la ciudad ha construido durante décadas un ecosistema que permite responder con rapidez a las necesidades de las líneas navieras y de la industria. Una de las nuevas apuestas es la Zona Especial de Desarrollo Económico, cuya primera fase representa una inversión cercana a USD 20 millones. La previsión es que esté operativa hacia finales de 2026. Su ubicación junto a la terminal reducirá los tiempos de traslado de contenedores y permitirá que empresas utilicen beneficios logísticos y tributarios para abastecer el mercado local o convertir a Ecuador en una plataforma de distribución regional. El crecimiento, sin embargo, exige resolver tres frentes: infraestructura, agilidad regulatoria e inversión anticipada. La construcción del quinto puente podría reducir los tiempos entre los centros de producción y el puerto, mientras que el dragado del canal de acceso es indispensable para recibir buques de mayor tamaño. En uno de los servicios que llegan a Guayaquil, hace dos años solo dos de cada diez naves superaban los 350 metros; actualmente son ocho. “Tenemos que trabajar juntos con el Estado para impulsar estos pilares”, plantea Cáceres. El desafío es evitar que Guayaquil pierda servicios marítimos principales y se convierta en un puerto alimentador. Para Contecon, sostener la posición del Puerto Principal demanda decisiones coordinadas que permitan acompañar el crecimiento exportador y convertir al país en un hub logístico regional. (I) Por: Andrés Calvopiña Cervantes