“Construir empresas donde la gente quiere estar” fue el eje del foro moderado por María Pía Zambrano, Country Manager de Great Place to Work® Ecuador, quien abrió la conversación con una idea central: este reto “no tiene nada que ver con beneficios muchas veces, más bien tiene que ver con liderazgo, con cultura y sobre todo con decisiones reales”. También subrayó que, cuando se elimina el miedo, crecen la confianza y la innovación. Alex Aguinaga, CEO de Twiins HRM, sostuvo que lo irrenunciable en una organización es la calidad de las relaciones. “Puedes ser tú mismo y sentir esa comodidad de hablar, de poder pensar diferente sin tener miedo”, afirmó. Más adelante, cuestionó incluso la idea de “retener” talento: “Suena forzado”. A su juicio, la clave es lograr que las personas “se enamoren del propósito” y entiendan que aportan a algo más grande que un cargo. Rafael Sandoval Vela, Gerente General de Zion Administradora de Fondos y Fideicomisos, puso el foco en la escucha y el desarrollo real. “Algo irrenunciable dentro de una organización es el poder ser escuchado”, señaló. Como ejemplo, contó el caso de una colaboradora que ingresó como recepcionista y hoy asume la coordinación general de un área medular, tras acceder incluso a un plan de copago para culminar su carrera. “No es vender un sueño”, dijo, sino demostrar que el crecimiento interno sí ocurre. Karolina Puente, CEO de Mr. Fox, sostuvo que uno de los mayores cambios culturales ha sido soltar el ego y desmontar el peso excesivo de los cargos. “Los cargos pasaron de moda”, afirmó. Recordó que varias campañas premiadas surgieron de ideas de talentos jóvenes escuchados a tiempo. En su experiencia, esa cultura ha fortalecido la marca empleadora de la agencia: una sola vacante publicada en LinkedIn llegó a atraer 200 carpetas en 24 horas y luego 600 postulaciones. En el cierre, María Pía Zambrano resumió que las personas no se quedan solo en una empresa, sino “en los liderazgos que las hacen sentir vistas, valoradas y parte de algo más grande”. El mensaje común del foro fue claro: construir organizaciones deseadas exige coherencia, liderazgo cotidiano y una cultura donde el talento encuentre voz, propósito y futuro.