Sin embargo, enero y febrero fueron regulares, con desempeños y resultados similares a los del mismo periodo del año pasado. La situación se agravó con la paralización de la construcción a inicios de la pandemia por el Covid-19, a mediados de marzo, que se extendió durante varios meses, no sólo en Ecuador, sino también en el resto del mundo. Por ello, el sector debe afrontar los retos que ocasionó esta crisis para recuperarse. Acorde a Leopoldo Ocampo, Presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción (Camicon), esta industria es una de las que más rápido se recupera después de algún período de crisis. Por ello, requiere del apoyo de las autoridades locales y nacionales para dinamizar la economía nacional. Al estar conscientes de que el Estado no posee los recursos económicos necesarios, los empresarios del sector anhelan que al menos los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) y el Gobierno faciliten el escenario con la reducción de los trámites que impiden que las obras continúen viento en popa. Aunque actualmente existe un panorama desolador, la industria se siente optimista para el período post pandemia y que las ventas vuelvan a cifras igual o mejores que en períodos anteriores. Sector prioritario de la economía que requiere oxígeno La Construcción dentro de la economía ecuatoriana, en 2019, representó el 11% del PIB. Sin duda, es uno de los sectores que más aporta en cuanto a empleo y participación dentro del PIB como actividad económica. El 6,1% de las personas que tenían empleo en diciembre 2019 pertenecían al sector de la Construcción, que se traduce en 473 mil personas. Sin embargo estos números se podrían haber reducido tras la crisis sanitaria que inició en marzo de este año y que provocó una paralización casi total de las actividades económicas. Hoy se estima que el sector tiene una reducción del 50% de su actividad. En cuanto a generación de ingresos en el periodo comprendido entre enero y julio, de los años 2019 y 2020, se observa que existe una caída del 42,5% con relación al año anterior, esto quiere decir USD 1.172 millones menos según cifras que reporta el Servicio de Rentas Internas. Por otro lado, el Banco Central del Ecuador señala en sus estadísticas una recesión del sector de la Construcción desde el año 2015, con tasas de crecimiento negativas por tres años consecutivos (-0,79%; -5,77%; -4,41%). En 2018 hubo un crecimiento de apenas el 0,56% para que nuevamente en 2019 muestre un decrecimiento de 5,16%. El primer trimestre del 2020 la situación empeoró y las estadísticas nos dejan ver una variación negativa de la actividad (-7,14%). A pesar de ser uno de los primeros sectores que inició el proceso de reapertura de las actividades económicas post pandemia en el país, las expectativas de los representantes del sector no son tan optimistas en cuanto a resultados generales del año 2020, ya que según la Cámara de la Construcción se han perdido, hasta agosto, 150 mil empleos directos y USD 5.000 millones. Por _ Víctor Zabala, Andrés Calvopiña, con el apoyo de Revista Mundo Constructor