A pesar de que los embalses brindan una solución efectiva para enfrentar la escasez de agua -en especial frente al cambio climático y modificaciones en el uso del suelo por actividades agropecuarias- se desconocía su efecto sobre los ríos de Sudamérica. Los autores determinaron las características hidrológicas de cada cuenca y analizaron diferentes variables para trazar una perspectiva sobre los posibles efectos del almacenamiento del agua en los sistemas fluviales del continente. El estudio incluyó 4.661 cuencas, agrupadas en 27 regiones hidrológicas de 13 países, con 808 presas medianas y grandes y sus embalses. Utilizando un modelo matemático conocido como WAAPA (siglas de Water Availability and Adaptation Policy Analysis), calcularon la disponibilidad potencial de agua en cada cuenca, en dos escenarios de disponibilidad de agua: con embalses y sin embalses. ➤ Ver también: Inventor español crea una máquina que produce agua y funciona incluso en un desierto “Los resultados brindan una imagen clara sobre los efectos positivos de los embalses sobre la disponibilidad de agua en las cuencas hidrográficas de Sudamérica” explicó Bolívar Paredes Beltrán, de la Facultad de Ingeniería Civil y Mecánica de la Universidad Técnica de Ambato (Ecuador); y uno de los autores del estudio. El trabajo halló que la relación entre la disponibilidad potencial de agua y el consumo de agua difiere sustancialmente en las regiones analizadas, lo que muestra que algunas regiones hidrológicas están mejor adaptadas para satisfacer sus necesidades de agua. Por ejemplo, en la región del río Amazonas (cuenca que integran Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) la disponibilidad potencial de agua supera 450 veces la demanda. En la región hidrológica del río de La Plata (comprendida por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay) es casi 28 veces mayor. En contraste, en algunas zonas como el norte de Chile, las necesidades de agua representan más de la mitad del agua disponible. Asimismo, determinaron que la disponibilidad de agua es mayor en el sureste del continente debido al desarrollo de infraestructura hidráulica. Víctor Pochat, presidente del Instituto Argentino de Recursos Hídricos (IARH), señaló la relevancia de contar con embalses para disponer de agua para múltiples usos, en especial en zonas áridas o semiáridas y, más aún, ante las probables consecuencias del cambio climático. También, explicó que el proyecto, construcción y operación de reservorios debe contemplar medidas para mitigar las afectaciones que pudieran ocasionarse. Como toda obra de infraestructura o actividad productiva, los embalses tendrán un impacto mayor o menor sobre el ambiente, de acuerdo con el río y la zona ribereña donde se emplacen. “La mayoría fue construida en la década del 60-70. En la actualidad, es necesario pensar el desempeño de esas obras en el contexto del cambio climático y el cambio del uso del suelo” dijo Viviana Zucarelli, de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral, Argentina. Fuente: El Espectador