En un país cuya economía depende de sus ecosistemas, la conservación ya no puede tratarse como una agenda paralela al desarrollo. Carolina Rosero, Vice President de Conservación Internacional Ecuador, plantea que proteger la biodiversidad también significa asegurar agua, productividad, empleo y oportunidades para las comunidades. Conservación Internacional trabaja en Ecuador desde 2001 y tiene presencia en las cuatro regiones del país. Su modelo se estructura en tres pilares: conservación y restauración de ecosistemas, buena gobernanza y producción sostenible. Esta visión se traduce en iniciativas vinculadas a modelos integrales que articulen mejores prácticas productivas y beneficios a los medios de vida, siempre con las comunidades como actores centrales. Rosero sostiene que el debate entre desarrollo y conservación debe superarse. Las empresas dependen de la naturaleza y, por tanto, medir esa relación permite anticipar riesgos, mejorar decisiones y construir cadenas productivas más resilientes. En este proceso, la banca puede acelerar el cambio mediante inversiones más sostenibles y créditos que incorporen criterios ambientales y sociales. Uno de los compromisos globales de la organización es canalizar el 30% de los recursos movilizados hacia organizaciones locales, en especial indígenas. El objetivo es que administren fondos, fortalezcan capacidades y accedan directamente a nuevas fuentes de financiamiento. En Ecuador, este enfoque también incluye la incorporación de profesionales indígenas y afroecuatorianos al equipo. También te puede interesar: “Hacer negocios con impacto positivo es la única forma de construir futuro” Para Rosero, el país necesita políticas viables, información científica y decisiones territoriales claras. Y ello implica un trabajo de todos los actores de la sociedad. La biodiversidad puede impulsar turismo, bioeconomía y producción responsable, pero requiere hoy alianzas entre Estado, empresas, banca, academia y comunidades. “Ya no podemos trabajar en islas”, resume. "El desarrollo y la conservación tienen que ir de la mano".