La nutricionista María Isabel Cevallos nos ayuda con pautas que sí o sí merecen nuestra atención para mejorar el rendimiento de forma natural. El único requisito: elegir bien y hacerlo conscientemente sabiendo qué nos aporta cada alimento. ¿Queremos energía? Pues aquí están los nuevos favoritos para sumarlos a la nevera. ¡Anótalos todos! Lo primero es entender el origen de esa energía que buscamos. “Ésta llega al cuerpo a través de los macronutrientes que son los carbohidratos, grasas y proteínas”, explica esta profesional experta en nutrición infantil y familiar. Igualmente, desglosando más esta pirámide de elementos que contribuyen con energía, en la categoría de carbohidratos los tres principales son frutas, cereales integrales y leguminosas. En cuanto a las grasas hay que recordar como dice María Isabel, que se trata de “una energía de reserva”. Entre las recomendadas están el aguacate y el aceite de oliva. Si de cereales integrales se trata está el arroz, la pasta y el pan, como los más comunes. Y ojo, invertir en éstos es una gran idea, solo que hay que saber leer bien las etiquetas. “Lastimosamente en etiquetado nutricional vamos a encontrar productos que dicen integral, pero realmente el primer ingrediente no llega a ser harina integral, sino harina refinada”, indica la nutricionista. El problema es que cuando esto ocurre, la fibra es eliminada de nuestro alimento. Algo que no es menor porque como especifica la experta, al no tener fibra la comida pierde su propiedad saciante, la absorción de la glucosa en sangre e hígado es mucho más rápida y se desechan prebióticos para nuestro intestino. Hay que comer pescado Un dato alarmante que comparte María Isabel es que siendo Ecuador, un país que tiene al océano Pacífico como vecino, “consumimos en promedio una vez a la semana, pescado, no hablo de mariscos, sino pescado como tal”. La razón que esta especialista da para sumarlos a la dieta habitual es que al tener omega “es un cardioprotector y en los niños ayuda en el desarrollo cerebral”. Procesado al mínimo, natural al máximo Con un concepto diferente en esta industria, tratando de reducir al máximo los aditivos artificiales, se fundó la empresa familiar Agrodely en Quito. Edison Carrillo es el gerente general de la marca y asegura que siempre han buscado sacar al mercado “productos con potencial de exportación”. De allí que se hayan iniciado con la quinua y la chía. La primera como un sustituto de lácteos y la segunda, como un snack saludable. El nombre comercial de esta empresa más conocido en percha es Liv Ecuador. Así que bajo ese distintivo ya cuentan con una gama que sobrepasa los 50 productos. Y como menciona Edison, cada año se trazan la meta de lanzar entre 5 a 8 nuevos integrantes a su portafolio de comestibles y bebibles. Lo importante para que este giro de negocio haya conquistado paladares desde su primera aparición en 2014 es el cuidado en el proceso, así éste sea tecnificado. “Tratamos de elaborar nuestros productos a una temperatura que no afecte las propiedades de los ingredientes”, describe Edison Carrillo sobre cómo los envases de vidrio y tetra pak (material de cartón), les han servido para lograr dicho fin. La guayusa, un encanto amazónico En esta búsqueda por alimentos que ayuden a mantenernos bien y con energía, Agrodely se interesó en la guayusa. Esto, porque sus potenciales clientes ya buscaban bebidas energizantes (más naturales que el café) y halló en esta planta de origen amazónico propiedades antioxidantes dignas de ser procesadas en una bebida. “Buscamos tener una etiqueta limpia, de pocos ingredientes”, cuenta Carrillo sobre este elixir con el que lograron como marca la certificación orgánica. Un logro “que avala que el producto tiene lo que declaramos”. Eso les ha significado una motivación de peso, porque con la bebida de guayusa también han expandido su público a Panamá y Estados Unidos.Texto: Catherine Yánez Lagos