Latinoamérica es una región vibrante y algunos de los pulmones verdes se encuentran en esta región. Estos oasis en medio del entramado de concreto de capitales como Santiago, Sao Paulo y la propia Ciudad de México han superado la recreación para convertirse en hitos que comprueban que un nuevo trazo urbano más verde y guiado por los retos ambientales que se enfrentan colectivamente es posible. En Sao Paulo, Brasil, el parque Ibirapuera convive con los edificios de Oscar Niemeyer y es regularmente comparado con Central Park; Chapultepec, en la CDMX, sobresale por su extensión y por albergar el único castillo de América; mientras que el Parque Simón Bolívar, en Bogotá, es un referente de una nueva era multifunción de los parques. Para ser testigos de esta nueva era verde, te presentamos los parques más bellos de Latinoamérica. También te puede interesar: 5 formas en que la construcción puede reducir la huella de carbono Chapultepec Ciudad de México De lugar sagrado en la era prehispánica, a albergar el castillo de un imperio y finalmente comparada con Central Park, el Bosque de Chapultepec se alza como uno de los principales pulmones de la capital mexicana. Sus casi 700 hectáreas en las que uno se topa con algunas de las mejores rutas para correr en CDMX, museos, jardines botánicos, lagos y hasta el zoológico le han valido comparaciones con Central Park debido a lo vibrante de su escena. Pero además, este parque citadino sobresale por su permanencia en pleno corazón de la Ciudad de México, donde su imponente presencia verde es inevitable para un trazo urbano y arquitectónico que incluye la avenida Reforma y algunos de los rascacielos más grandes del mundo. De singular interés es la Avenida de los Héroes, un andador cuyo recorrido permite una postal única donde figura el Monumento a los Niños Héroes y el Castillo de Chapultepec, el único en su tipo en todo el continente Americano. Parque Metropolitano Simón Bolivar Bogotá Considerado uno de los “pulmones verdes” de la capital colombiana, el Parque Simón Bolívar es un ejemplo de un paisaje urbano donde los espacios verdes se integran con la mancha urbana en un perfecto balance. A lo largo de sus 113 hectáreas, el parque más grande de Bogotá ofrece reúne espacios para la recreación, deporte y hasta un complejo para actividades culturales diseñado por el arquitecto Arturo Robledo. Inaugurado en 1991, este parque también incluye un lago y una fuente cuyo desarrolló comenzó a fines de los 80 y culminó (intermitencias incluidas) varios años después, pues su diseño contemplaba la reutilización constante del agua para regar los jardines, rellenar el lago y terminar bañando la fuente-mirador emblema del parque.También puedes leer: Arquitectura con contenedores: ¿Técnica de construcción o reciclaje? Parque Ibarapuera Brasil Poco más de 200 hectáreas y su ubicación en el corazón de Sao Paulo han convertido este oasis en uno de los parques más bellos de Latinoamérica. Todo lo que en él sucede, desde su cercanía con uno de los edificios insignia de Oscar Niemeyer pasando por las convencionales actividades deportivas, bazares y hasta eventos como Fashion Week le han válido ser ubicado como una especie de Central Park Brasileño. El mote, no le ha llegado en vano: es uno de los parques más visitados. La imponente presencia verde de su extensión ha sido capaz de mantenerse vigente e incluso integrarse con las exigencias del trazo urbano una de las capitales más agitadas de Latinoamérica. La labor se ha logrado gracias a la intervención y remodelaciones que ha tenido en distintos momentos y que han recuperado espacios de concreto para ampliar los espacios verdes, culminando en un trazo urbano de avanzada. La más reciente fue a cargo del arquitecto Paulo Mendes da Rocha, quien realizó una actualización que integró paraderos de autobuses, taxis y desarrolló un estacionamiento concebido para personas con alguna discapacidad. Fuente: AD