Una juguetería ubicada en la ciudad de Mar del Plata (Argentina) llamada Tesín Tesán, que se hizo famosa en todo el país por vender productos sin pilas ni plásticos. Ofrece artículos de metal, papel, cartón, tela y madera. Los juguetes están al acceso y a la vista de sus principales usuarios, los niños. “Juego mejor” es el eslogan de la empresa, que tiene dos locales en la ciudad y realiza envíos a todo el país. Lo que comenzó como la preocupación de una madre y una abuela terminó siendo un negocio, que además brinda un canal de comercialización a los artesanos del juguete del país. “La juguetería me llegó como abuela. Cuando mi hija mayor, que ahora es mi socia, estaba embarazada de mi primer nieto nos pusimos a estudiar puericultura. A partir de esa mirada hacia las infancias, comenzamos a pensar cómo educar y cómo criar. Se habla de infancias respetadas y también hacemos foco en el juego respetado. Me refiero al juego interpelativo y no dirigido ni intervenido para un niño. Cuando abrimos, hace seis años, no había una propuesta de este tipo”, dice Sandra Sajnin en el medio el país, una de las dueñas de Tesín Tesán. También te puede interesar: ¿Cómo se hace la ropa con cáscara de plátano? Sajnin habla de las ideas de movimiento libre, del juego respetuoso, del desarrollo motor y cognitivo de los niños. En fin: del juego como cosa seria. “Empezamos a pensar como puericultoras antes que como jugueteras. Además de la idea de generar menos plástico, quisimos ofrecer materiales más cálidos, nobles y agradables al tacto. También pensamos que son perecederos para el planeta. Cuando tirás un pedazo de plástico tenés que pedirle perdón al futuro por lo que estás haciendo. Los juguetes de madera también se rompen, al igual que cualquier otro juguete. Pero, si sucede, le das un besito y lo tirás a la tierra, que sabrá qué hacer con él. Si a un chico le das un bloque de plástico y uno de madera, lo más probable es que elija la madera por la consistencia, el volumen y la calidez del producto”, apunta. En sus sucursales y a través de su web, Tesín Tesán ofrece más de dos mil productos, que son cuidadosamente elegidos por sus dueñas, más allá del recorte de objetos sin plástico ni pilas como una identidad de la marca. Incluso ellas diseñaron algunos juguetes, como un carro caminador de empuje con 23 bloques de colores surtidos, que es un éxito de ventas.También puedes leer: ¿Cuál es el impacto de los alimentos reciclados? “Buscamos propuestas originales, desde el diseño y la innovación para acercar a las infancias y personas de todas las edades. También hay una búsqueda desde lo estético, el gusto y las paletas de colores. No resulta sencillo llenar una juguetería evitando los plásticos. O, al menos, buscando reducir al máximo su uso. ¿Para qué necesito que un juguete venga envuelto en un nailon?”, se pregunta Inés Varela, puericultora, madre de Galo e hija y socia de Sajnin en la juguetería que tomó su nombre del fragmento de una canción infantil. La propuesta va mucho más allá de la venta de juguetes y de un canal de venta para los fabricantes artesanales. Carolina Mora, psicóloga con formación en psicología perinatal y primera infancia, habla de la importancia de estimular la capacidad de bebés, niños y niñas para interactuar con su entorno de forma creativa. Fuente y Fotos de: El país