El experto señala que muchas veces la confianza tiene un enfoque basado en los productos y servicios de la empresa, así como el reconocimiento de la marca o la historia de la organización, sin embargo, a esto, se deben añadir tres componentes: Un propósito definido con un alcance mayor a la sostenibilidad económica de la misma. Compromiso con temas relacionados a Ambiente, Social y Gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) y a la Diversidad e Inclusión (DEI), que cobran cada vez más importancia. Comunicación transparente y efectiva, esto entendiendo los nuevos canales de comunicación de las nuevas generaciones. La confianza se trata de tener claro lo que representas, hacer lo correcto y cumplir con lo que se dice. En otras palabras, actuar de manera 100% ética, siempre. “En la encuesta de Global Consumer Insights Pulse Survey de PwC, el 70% de los encuestados dijo que estarían dispuestos a pagar más por alimentos producidos de manera ética. En la edición de 2022 de la encuesta, la mitad de los consumidores expresó que las consideraciones ESG influyeron en su confianza en una empresa y en su decisión de recomendarla o sus marcas a otros”, agrega Celso Malimpensa. Replanteando la reputación El experto detalla que la fórmula para generar confianza/reputación está cambiando y expandiéndose. Por ello, es una ventaja competitiva vital que distingue a las empresas. Hoy en día, los problemas vinculados a ESG y la DEI son pruebas de fuego para la confiabilidad y la reputación. Estos aspectos deben ir de la mano con los cambios demográficos, como en los millennials y la Generación Z. También te puede interesar: Crecimiento basado en la experiencia: una nueva forma de crear valor ¿Cómo desarrollar una estrategia efectiva? El CEO cita el modelo desarrollado por Sandra J. Sucher, Profesora de gestión de la Escuela de Negocios de Harvard y autora, junto con Shalene Gupta, del libro The Power of Trust, para evaluar si las empresas están haciendo lo correcto en el mundo actual, para generar confianza a través de cuatro pilares. Competencia: ¿La empresa es buena en lo que hace? Motivo: ¿A qué intereses sirve la empresa? Medios: ¿La empresa utiliza medios justos para lograr sus objetivos? Impacto: ¿Qué es el impacto tangible que tiene la empresa, en contraposición al que dice tener? Considera que estos pilares son fundamentales, los cuales deben ser identificados por las empresas para transformarse y seguir construyendo su reputación.