Aquí, líderes de diversos sectores coincidieron en que el éxito de una organización hoy se mide por la solidez de sus vínculos internos. Mariella Letamendi, Vicepresidenta de Personas y Cultura de Banco Internacional, aportó una visión reveladora al afirmar que convertirse en un referente empleador no es una cuestión de presupuesto, sino de cultura. Con una trayectoria de ocho años entre los mejores lugares para trabajar en el país y posicionada en el top 50 de América Latina, la institución ha demostrado que la certificación Great Place To Work® impacta positivamente tanto en los colaboradores como en los clientes finales. Según Letamendi, el compromiso y el sentido de pertenencia son pilares que elevan la rentabilidad y la productividad, demostrando que la mejora continua en todas las áreas es el camino hacia la eficiencia operativa y una baja rotación de personal. Desde la perspectiva de la logística global, Edith Villavicencio, Gerente General de DHL Express Ecuador S.A., enfatizó que en su organización todo comienza y termina con las personas. Para Villavicencio, la relevancia del talento humano debe estar siempre por encima de la tecnología, pues solo a través de gente motivada y comprometida se puede cumplir el propósito de una empresa. La ejecutiva señaló que las evaluaciones de Great Place To Work® han sido fundamentales para consolidar esta visión, permitiendo que la dirección ejecute con coherencia los valores de la compañía. Este enfoque no solo promueve la innovación y el crecimiento desde la base, sino que fortalece la reputación empresarial a niveles internacionales. Por su parte, Julio Andrés Bastidas, Director de Recursos Humanos de KIA Ecuador, resaltó que la transformación cultural nace desde los cambios más mínimos y una política de bienestar genuina. Bastidas subrayó que los líderes de primera línea tienen la responsabilidad crítica de conocer las realidades de sus colaboradores para generar credibilidad y confianza. Bajo esta premisa, el directivo hizo un llamado a que los departamentos de Talento Humano sean considerados piezas clave en las estrategias generales y mesas directivas de las compañías. La coherencia entre la intención y la acción es, para KIA, el factor diferenciador que permite a los colaboradores apropiarse de los valores de la marca y entender su propósito dentro de la industria. Daniela Peñaherrera, Senior Culture Coach y List Manager de Great Place To Work® Ecuador, moderó el encuentro destacando que la confianza no es un concepto abstracto, sino un activo que se multiplica mediante un liderazgo consciente y programas corporativos que pongan al ser humano en el centro de la estrategia. Los ponentes coincidieron en que las organizaciones deben atreverse a cambiar y adaptar sus culturas, llegando a todos los niveles de la pirámide empresarial. Un entorno laboral sano no solo atrae y retiene el mejor talento, sino que actúa como un catalizador para la innovación, permitiendo que las empresas sean más resilientes ante los cambios del mercado. Cuando el colaborador comprende el "por qué" y el "para qué" de su rol, la excelencia se convierte en un hábito diario.