En el marco de esta iniciativa, se plantaron más de 850 árboles nativos, como romerillo y arrayán, en el Parque Metropolitano del Sur, ubicado al suroriente de Quito. Este esfuerzo, liderado por CIFAL Ecuador, el Instituto de las Naciones Unidas para la Formación Profesional e Investigaciones (UNITAR) y Grupo Ekos, contó con el respaldo del Municipio de Quito y su Secretaría de Ambiente, además de aliados estratégicos como Edimca, el Banco del Austro, UTP y Hyundai. La jornada de reforestación reunió a aproximadamente 150 colaboradores de Grupo Ekos y Synlab, quienes se sumaron a la causa con entusiasmo y determinación. También puedes leer: Las energías renovables representaron el 92.5% de la expansión energética mundial en 2024, según un nuevo informe de IRENA Una iniciativa de impacto ambienta Cascos Verdes nace como una respuesta proactiva a los desafíos del cambio climático. Su objetivo es fomentar soluciones basadas en la naturaleza, promoviendo la conciencia ambiental y la acción colectiva. Con cada árbol sembrado, no solo se contribuye a la restauración de ecosistemas, sino también a la mitigación de la huella de carbono y la conservación de la biodiversidad local. Ricardo Dueñas, Director de CIFAL Ecuador y CEO de Grupo Ekos, destacó la creciente acogida de la iniciativa por parte del sector empresarial. También puedes leer: Davita y Cascos Verdes realizaron segunda jornada de reforestación en el Parque Metropolitano Chilibulo "Es inspirador ver cómo las empresas y organizaciones se suman activamente a iniciativas como Cascos Verdes. Este compromiso refleja una genuina preocupación por el medio ambiente y una voluntad de contribuir a un futuro más sostenible. La colaboración de todos es clave para generar un impacto positivo y duradero”, sostuvo. La participación de empresas como Grupo Ekos y Synlab evidencia el papel fundamental del sector privado en la promoción de acciones ambientales responsables. El éxito de la tercera siembra de Cascos Verdes refuerza la importancia de la cooperación entre instituciones públicas, privadas y la sociedad civil. Cada árbol plantado representa un paso adelante en la construcción de un entorno más saludable y resiliente. Con la continuidad de este programa, se espera no solo ampliar las áreas reforestadas, sino también consolidar una cultura de respeto y cuidado por la naturaleza. Cascos Verdes sigue demostrando que, con voluntad y acción colectiva, es posible hacer una diferencia significativa para el planeta.