La conservación de los manglares en Ecuador se apoya cada vez más en un modelo de gestión comunitaria. A través de los Acuerdos de Uso Sostenible y Custodia del Ecosistema de Manglar (AUSCEM), las organizaciones locales participan en la protección, vigilancia y manejo sostenible de estos ecosistemas, fortaleciendo su gobernanza y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales. Entre 2025 y 2026, este mecanismo permitió incorporar 15.163 hectáreas de manglar y fortalecer el trabajo de 13 asociaciones comunitarias mediante planes de manejo, capacitación y asistencia técnica. También te puede interesar: Galápagos revela cómo vive cada especie de tiburón Los manglares desempeñan un papel clave para el país. Además de proteger las costas frente a tormentas, almacenar grandes cantidades de carbono y contribuir a mitigar el cambio climático, sostienen la economía de miles de familias dedicadas a la pesca artesanal y a la recolección de especies como el cangrejo rojo y la concha prieta. A estas acciones se suma el fortalecimiento de la gestión en 35.952 hectáreas de manglar, donde 28 asociaciones custodias desarrollan actividades de vigilancia, monitoreo, organización comunitaria y uso sostenible de los recursos naturales. "La conservación de los manglares es más efectiva cuando las comunidades son protagonistas", señaló Elba Fiallo, coordinadora Marino Costera de TNC Ecuador. Como parte de este proceso también se desarrolla un Sistema de Alerta Temprana Comunitario para Manglares (SATC) en el Golfo de Guayaquil. La iniciativa se implementará inicialmente en cuatro comunidades, entre ellas Puerto Roma e Isla Costa Rica, e integrará conocimiento local, monitoreo geoespacial, una plataforma web y una aplicación móvil para detectar amenazas como tala ilegal, contaminación, expansión agrícola o acuícola, uso de artes de pesca prohibidas y eventos hidrometeorológicos extremos. Además, permitirá validar alertas de deforestación y monitorear casi en tiempo real los cambios en la cobertura del manglar. La estrategia también incorpora acciones para fortalecer el bienestar de las comunidades. Se impulsan huertos orgánicos comunitarios para mejorar la seguridad alimentaria y diversificar los ingresos de familias vinculadas a la pesca y la recolección de cangrejo rojo en la provincia del Guayas. La iniciativa beneficiará directamente a 150 personas e indirectamente a unas 600, fortaleciendo su resiliencia frente a los desafíos económicos y climáticos. La experiencia demuestra que la conservación de los manglares avanza con mayor efectividad cuando las comunidades lideran su protección. La combinación de custodia comunitaria, tecnología y gestión sostenible contribuye a preservar uno de los ecosistemas más valiosos del Ecuador y fortalece el papel de las poblaciones costeras como protagonistas de la conservación. Fuente: The Nature Conservancy Ecuador (TNC).