La comunicación puede inspirar, pero también puede quedarse corta si no se traduce en acción. Bajo esa premisa se desarrolló el conversatorio “Comunicar con propósito”, moderado por María Clara Calle, presentadora del Programa de Medio Ambiente de France 24, junto a Henk Rogers, Presidente de Tetris Company y fundador de la Fundación Blue Planet. A lo largo del espacio, María Clara Calle llevó la conversación hacia una pregunta clave: cómo pasar del discurso a la acción frente a desafíos como la sostenibilidad y el cambio climático. La respuesta de Henk Rogers fue clara y sin rodeos: “No es suficiente hablar del problema, tenemos que tomar la decisión de hacer lo correcto”. De la conciencia a la acción Más allá de campañas o narrativas, Henk Rogers insistió en que el cambio comienza en lo individual y luego escala. “Todo empieza cuando decides: voy a cambiar esto, y no voy a retroceder”, afirmó, poniendo el foco en la determinación como motor real de transformación. En esa línea, cuestionó la tendencia a esperar soluciones externas. Para él, comunicar con propósito exige coherencia: que lo que se dice esté alineado con lo que se hace. María Clara Calle, Presentadora del Programa de Medio Ambiente de France 24, moderó el diálogo enfocado en el rol de la comunicación en la acción sostenible. El rol de las historias y la empatía Durante la conversación, también se abordó el poder de las historias para generar conciencia. Henk Rogers compartió experiencias de su trabajo con comunidades, destacando que el impacto ocurre cuando las personas logran conectar emocionalmente con los problemas. El mensaje fue directo: no basta con informar, hay que movilizar. Y eso solo se logra cuando la comunicación genera empatía. Determinación para cambiar el rumbo Hacia el cierre, Henk Rogers reforzó una idea contundente: la humanidad ya cuenta con las herramientas necesarias, pero falta decisión. “Tenemos la tecnología, tenemos el conocimiento… lo que necesitamos es determinación”, sostuvo. El conversatorio dejó una conclusión clara: comunicar con propósito no es solo decir, es hacer. Y en un contexto de crisis global, esa diferencia es la que realmente marca el impacto.