Sin embargo, aún hay un sector que no repunta en las ventas online: el de la alimentación. Un ejemplo de aquello es Amazon que cerró su servicio de entrega de alimentos -Fresh- en algunas ciudades de Estados Unidos por la incapacidad de entregar productos perecederos a tiempo. El estudio Futuro del Comercio Electrónico 2017 mostró que, por un lado, el comercio electrónico representó el 4,6% de todas las ventas en 2017, pero el mercado de bienes de consumo figuró el 1,3%, lo que demuestra un crecimiento lento. Este bajo porcentaje se debe a la arraigada costumbre de realizar las compras en supermercados, pero también la desconfianza de los consumidores sobre el estado de los productos y su necesidad de ver que se encuentren en buen estado. Sin embargo, Corea del Sur se contrapone a esta realidad. Con una representación del 19,7% en la compra de alimentos online, esta práctica se ha expandido en el país asiático. Después de mostrar un aumento del 40% interanual, es el líder mundial por un amplio margen.En segundo y tercer lugar en el ranking, con un total de 12,2 puntos porcentuales menos, están Reino Unido y Japón. Si bien el comercio electrónico de bienes de consumo ha estado presente en ambos países, este negocio ha decrecido. Europa sigue siendo un continente dividido. Con una cuota del 5,6%, es el segundo mercado más grande del mundo después de Asia. Naciones como: Francia, Países Bajos, España y Alemania lideran este hábito. Estados Unidos, en noveno lugar, es conocido a nivel global por sus hipermercados de gran formato. En los últimos años, este eje de negocio ha crecido muy poco, con una penetración del 1,5%, en esta parte del mundo. Si bien en el listado no se encuentra ningún país de América Latina, a nivel regional ha habido un ligero aumento en el gasto en comestibles en línea en el último año. La falta de confianza en los métodos de pago, convierte a latinoamérica en una de las regiones más difíciles para el e-commerce. La excepción es Argentina, donde esta tendencia ha tenido una mayor aceptación. En términos generales, es importante señalar que la mayor parte de los encuestados afirmaron que en caso de que las plataformas eliminaran los gastos de envío, exhibieran su stock de productos y ofrecieran más descuentos, se inclinarían a realizar más compras a través de la web. Por: María José Vilac y Víctor Zabala.